El Epipaleolítico y el Mesolítico
1. Epipaleolítico y Mesolítico en Europa
Concepto y definición.
Como fase previa al Neolítico, su concepto ha evolucionado paralelamente al de aquél, por lo que actualmente estas industrias se entienden como el estadio intermedio entre economía depredadora y economía productora. Como es sabido, la economía de los cazadores -recolectores del Paleolítico se basa en el aprovechamiento de recursos naturales en la zona o territorio explotado por los respectivos grupos, y -dado el carácter limitado de esos recursos- esas poblaciones tienen una serie de rasgos culturales destinados a garantizar su supervivencia. Son grupos constituidos por un número muy reducido de miembros, por lo que su sistema de asociación se basaba fundamentalmente en el parentesco. Por otro lado, suelen ser nómadas, pues, el agotamiento de los recursos de su territorio obliga a buscar nuevas zonas de explotación.
Tanto por ese carácter limitado de los recursos alimenticios como por la elevada tasa de mortalidad y reducida esperanza de vida, la densidad de población y el crecimiento vegetativo son escasos. Por el contrario, las modificaciones del Neolítico, con la llegada de los sistemas de producción artificial de alimentos y la existencia de excedentes, comporta cambios importantes en el comportamiento cultural: sedentarismo, grupos más numerosos, aumento de población y con ello organización "política", es decir, basada en pactos, no en vínculos de parentesco, etc.
Considerando las industrias posglaciares como escalón intermedio entre esos dos sistemas de vida -el recolector y el productor- podemos diferenciar entre ellas dos grandes grupos o modelos de cultura: Epipaleolítico y Mesolítico.
Las poblaciones epipaleolíticas son cazadores-recolectores que continúan con el mismo sistema de vida del Paleolítico Superior Final. Su propia tecnología es, al menos al principio, muy semejante, si bien progresivamente se van observando modificaciones que suponen la adaptación a las nuevas necesidades técnicas y a las distintas actividades de extracción. Por el hecho de tratarse de industrias "residuales" del Paleolítico Superior, responden al menos a tantas variedades regionales o locales como los últimos momentos de aquél. Todo esto, ala posterior evolución autónomo y a los procesos de especialización, explica la gran cantidad de complejos epipaleolíticos conocidos. A estos grupos se superpone un Neolítico importado, ya sea por aculturación o colonización.
Por el contrario, son comunidades mesolíticas, aquéllas que se encuentran en vías de transformación hacia la economía productora, es decir, van a llegar a la domesticación de los animales o al cultivo de la tierra a través de su propia evolución interna y sin solución de continuidad. Por ello, el Mesolítico propiamente dicho es propio de las llamadas "zonas de intervención" o "focos de neolitización", en los que el proceso se desarrolla in situ, mientras que el Epipaleolítico lo es de regiones de condiciones menos favorables a los que el sistema de producción artificial de alimentos llega ya plenamente formado. Los mesolíticos que practican la recolección intensiva de productos silvestre, darán lugar a los primeros agricultores cerealistas, lo mismo que los que practican la caza selectiva de determinadas especies potencialmente domesticables originarán las poblaciones pastoriles de sus respectivas zonas.
Cambios climáticos y ecosistemas. Oscilaciones del Tardiglaciar.
A partir de los criterios ya expuestos y quizá con la excepción de algún lugar del Mediterráneo, parece claro que en el continente europeo no puede hablarse de población mesolítica.
Por el contrario, las industrias posglaciares anteriores al Neolítico, son continuación del Paleolítico Superior, adaptadas a las nuevas situaciones climáticas y ecológicas, y sufren posteriormente un proceso de especialización y diversificación que durará hasta la llegada de la producción artificial de alimentos.
En Europa nos encontramos con una serie de cambios al final de la glaciación Würm que inciden en las asociaciones biocenéticas. La secuencia cronológica aplicada a Europa es la siguiente:
Oscilaciones del Tardiglaciar
Allërod: del 11.800 al 10.800 BP
Dryas III: del 10.800 al 10.200 BP
Oscilaciones postglaciares del Holoceno antiguo
Preboreal: del 10.800 al 8.800 BP
Boreal: del 8.800 al 7.500 BP
Atlántico: del 7.500 al 5.000 BP
Los cambios climáticos son graduales, y el bosque caducifolio penetra en zonas antes dominadas por la tundra. Las especies animales se aclimatan a este medio, como el ciervo, el corzo y el jabalí. El cambio en el postglaciar produjo un crecimiento de ungulados en el bosque caducifolio. En una gran extensión, el reno se sustituye por un espectro mayor de fauna y otros recursos, como plantas y recursos acuáticos estacionales.
El nuevo medio natural comporta la adaptación de las actividades económicas a la explotación de territorios con ecosistemas diferentes a los cuaternarios. Teniendo en cuenta que la economía se sigue apoyando en el aprovechamiento de recursos naturales, y no en la producción artificial de alimentos, las variaciones a considerar se refieren fundamentalmente a la importancia relativa de cada una de las actividades depredadoras -caza, pesca, recolección y marisqueo- y dentro de ellas a la frecuencia de las especies capturadas.
Hábitat
Los lugares de ocupación del Epipaleolítico europeo responden a la propia variedad del medio físico y de los complejos industriales conocidos. No se conocen asentamientos permanentes, y en algunos casos son claramente ocasionales, aunque en varios se ha podido documentar la reutilización sucesiva en diferentes ocasiones, lo que tal vez sea un indicio de estacionalidad.
Los yacimientos en cuevas y abrigos son frecuentes en el suroeste francés, Pirineos y región cantábrica, aunque se detecta su progresivo abandono, al contrario que en área mediterránea, donde seguirán utilizándose hasta el Neolítico.
Los yacimientos al aire libre se localizan en las márgenes de los ríos, lugares costeros, turberas y al pie de escarpes rocosos. De los refugios empleados al aire libre se conoce poco: puede deducirse un tamaño medio en torno a 10 m2.
Diversos datos apoyan el nomadismo estacional de estos grupos y la existencia de actividades especializadas en determinadas épocas del año.
Los asentamientos de los grupos ofrecen dos posibilidades:
Movilidad residencial: pequeños grupos moviéndose frecuentemente en su territorio, llegando a la extinción total de las fuentes de aprovisionamiento.. Están asociados a cazadores en llanuras.
Movilidad logística: en latitudes más altas, las poblaciones se extienden ampliamente, formando grupos más especializados, en asentamientos más permanentes. El movimiento es poco frecuente, dirigido desde el campamento base hacia un sector determinado de fuentes. Un ejemplo son los yacimientos de las Puertas de Hierro del Danubio (como Lepenski Vir).
Economía
El sistema de las comunidades epipaleolíticas es depredador, basado en el aprovechamiento de los recursos naturales a través de la caza, la pesca y la recolección. La caza se ve favorecida por el conocimiento del arco y las flechas. Se cazan grandes mamíferos, preferentemente en especies de bosque (ciervo, corzo o jabalí), así como especies menores (conejo, liebre o tejón). De la pesca se dispone de poca información, con especies fluviales (salmón, trucha y lucio) y marinas (maragota, sargo y dorada). Exisitió una amplia actividad marisquera (los concheros).
Sociedad
Ausencia de una ruptura entre las comunidades epipaleolíticas y las del Paleolítico Superior, sin apreciarse un proceso de transformación hacia una economía productora de alimentos. Se trata de una profunda crisis, propia de un modelo de existencia que se extingue, y cuyo símbolo principal es la desaparición del arte cuaternario.
La caracterización de la industria. Microlitización.
Los grupos epipaleolíticos europeos se caracterizan a nivel industrial por el microlitismo y, la mayor parte, por la utilización de microlitos geométricos. La microlitización es un proceso, comenzado ya a finales del Paleolítico, que tiende a reducir cada vez más el tamaño de los instrumentos líticos. Esto es rentable por varios motivos:
Al ser las herramientas cada vez más complejas y difíciles de fabricar, resulta más ventajoso hacerlas de madera con piezas líticas enmangadas sólo en las partes activas, de modo que en caso de rotura sea más cómodo sustituir la pieza gastada que fabricar una herramienta nueva.
Estas piezas pequeñas permiten mayor flexibilidad en la fabricación de útiles adaptados a la cada vez más especializadas necesidades de los hombres del Epipaleolítico.
Con las técnicas de talla estandarizadas de la época, producir piezas pequeñas aumenta la eficacia de la explotación de la materia prima, al obtener más metros de filo útil por kilo de materia prima.
Los microlitos geométricos cumplen con estas ventajas, resultan fáciles de fabricar y tienen morfologías altamente estandarizadas que facilitan su combinación para crear útiles diversos en armaduras de madera, desde puntas de flecha hasta cuchillos
La dispersión europea presenta una gran diversidad de complejos microlíticos, a los que se unen industrias macrolíticas, difíciles de evaluar cronológicamente. Los microlitos, puntas y geométricos se han puesto en relación por algunos autores con proyectiles de flecha, dando a los cazadores una mayor efectividad. Se han encontrado fustes de flechas de 90 cm de largo por 1 cm de diámetro.
Creencias
Los únicos rituales documentados son los funerarios. En cuevas, las inhumaciones son individuales. Los enterramientos dobles contiene siempre un niño. Aparecen verdaderas necrópolis. Los difuntos aparecen en dos posiciones: encogidos o tumbados (más frecuente). Casi siempre las tumbas contienen objetos de adorno corporal y ofrendas funerarias. Los ajuares suelen estar compuestos por objetos de uso cotidiano, restos de piezas de caza y otros objetos.
Los grupos epipaleolíticos europeos.
EUROPA OCCIDENTAL
Secuencias del Epipaleolítico de Europa occidental
La secuencia basada en las manifestaciones de la cultura material y características paleoeconómicas, hace que podamos subdividir el Epipaleolítico de Europa occidental en tres fases: Inicial, Pleno y Final.
" Epipaleolítico Inicial
Continuación de las tradiciones (hábitat, economía y cultura material) del final del Paleolítico Superior. Así, está el Aziliense, derivado del Magdaleniense, y el Ahrensburguiense, derivado del Hamburguiense. Estos complejos son difíciles de aunar en una misma cronología, pues la transición no se produce al mismo tiempo en la región estimada. Tendencia al microlitismo, decadencia de la industria ósea y del arte mobiliar. Por el contrario, no hay cambios en el hábitat, que se localiza principalmente en cuevas y en emplazamientos al aire libre semejantes a los de épocas inmediatamente anteriores.
" Epipaleolítico Pleno
Ruptura con el anterior y mayor diversificación de grupos. Especialización en la industria lítica, con abundantes microlitos y geométricos. Parece evidente que estas piezas son componentes de útiles más complejos, empleándose encajados en armaduras de hueso, asta o madera que podían utilizarse como hoces, arpones o flechas. Aparecen industrias macrolíticas como el Campiñense y las culturas de concheros en las costas marinas.. Incremento de los recursos marinos, aunque siguen siendo poblaciones cazadoras. Diversidad en el utillaje. Expansión por nuevos territorios y adaptación a ecosistemas diferentes. Disminuye el número de hábitats en cuevas, desarrollándose los lugares de ocupación al aire libre.
" Epipaleolítico Final
Supone el término del Epipaleolítico por aculturación del Neolítico. Es una fase no homogénea, ni cultural ni cronológicamente. Se ve la introducción progresiva de elementos neolíticos, como la cerámica y la protodomesticación. Con ello no se incorpora aún la economía productora y por ello debemos seguir considerándola de cazadores.
Aziliense
Este complejo se sitúa en el Tardiglaciar, enlazando con el Paleolítico Superior, y continúa hasta el Holoceno, con una extensión que abarca desde la cornisa cantábrica, sur de Francia, Pirineos (donde está el yacimiento epónimo de Mas d'Azil), llegando a los Alpes occidentales.
Su industria lítica se caracteriza por la microlitización. Destaca la presencia de las puntas azilienses, rapadores unguiformes y buriles. El Aziliense es descendiente directo de la etapa anterior, aunque toma un camino nuevo a través del utilitarismo y la simplicidad.
La industria ósea es también más simplista, destacando los arpones de sección plana, generalmente de una fila de dientes, con forma ovalada cerrada, donde los dientes se han tallado sin romper la morfología del objeto. Están realizados sobre asta y fundamentalmente sobre hueso, y presentan una perforación basilar en ojal. Junto a ellos aparecen punzones, algunas azagayas, espátulas y objetos de adorno (colgantes a partir de conchas y dientes perforados).
En algunos yacimientos aparecen decorados con símbolos geométricos, como en el caso de la cueva de Los Azules (Asturias). Las manifestaciones artísticas son abstractas, desapareciendo las magníficas representaciones de la naturaleza del período anterior.
Sauveterriense
Se establece entre el 9.500 y el 7.500 BP, durante el Preboreal y el Boreal. Alcanza mayor expansión que el Aziliense, encontrándose en Francia en las regiones del Perigord y Languedoc, Bélgica, Países Bajos, alcanzando parte de Siuza. Se caracteriza por una industria con tendencia a los geométricos (triángulos isósceles, escalenos y segmentos). Se expanden las puntas de proyectil, encontrándose dos o más tipos dentro de cada fase cultural.
Tardenoisiense
Se enmarca entre el 8.200 y el 7.000 BP con tres fases dentro del final del Boreal y el Atlántico. Gran expansión partiendo de Francia (en donde el yacimiento clave es Cuzoul de Gramat), y aparece en Bélgica, Países Bajos, Centroeuropa y los países más septentrionales. Esta expansión hace que la industria no sea homogénea y que presente facies locales, denominadas grupos tardenoides, que enlazan con el Neolítico.
En la industria aparecen puntas tardenoisienses, con presencia de trapecios sobre hojas y hojitas, detectándose el retoque en algunas zonas sobre el borde izquierdo (sur de Francia), mientras que en otras es sobre el borde derecho (Bélgica).
En algunos yacimientos pudiera existir una protodomesticación, por lo que se les puede considerar preproductores.
Campiñense
Aparece en la Dordoña francesa en yacimientos al aire libre. Es una industria macrolítica con soportes de lascas al lado de hachas, cinceles, picos y hendedores. Su cronología es difícil de establecer, pues pertenece al Epipaleolítico y alcanza la edad de los metales
EUROPA NÓRDICA
En esta zona se observan dos grandes complejos especializados en un medio forestal al borde de lagos y ríos, y otros en recursos marios costeros junto al mar Báltico, incidiendo también en Alemania, Gran Bretaña y este del mar Báltico.
Maglemoisiense
Se conocen más de 41 yacimientos en Dinamarca, entre el 9.600 y el 8.000 BP., coincidiendo sus primeros estadios con el fin del Preboreal y los últimos con el comienzo del Atlántico.
La industria lítica se caracteriza por hojas pequeñas, irregulares en el comienzo, asociándose a hojitas en las últimas fases. Aparecen azuelas talladas junto a microlitos truncados o de dorso curvo y triángulos, con presencia de la técnica del microburil durante todo el período.
Los objetos de asta de ciervo y hueso son abundantes y variados: arpones, puntas barbeladas (con microlitos engastados en una ranura en el borde), azuelas en asta de ciervo y anzuelos.
La situación de los yacimientos en turba proporciona una excelente conservación de elementos de madera, como arcos y flechas.
El arte está representado por objetos decorados con motivos geométricos sobre diferentes materias: hueso, ámbar y cortex de sílex, destacando la cabeza de alce tallada en ámbar en Egemarke.
La economía se caracteriza por la diversidad de productos alimenticios: vegetales (avellana, nenúfares) y animales (peces, aves y mamíferos). En las primeras fases dominan el alce, el uro y el ciervo , a los que se suman en fases más recientes el corzo y el jabalí, detectándose dos especies de perro en numerosos yacimientos.
La estructuras de habitación cubren un espacio de 18 a 25 m2, con un solo hogar. Los campamentos al borde del agua se consideran estivales y consagrados a la pesca.
Ertebolliense
Complejo asociado a concheros (kjökkenmödings) distribuido por Escandinavia entre el 6.500 y el 5.200 BP, dentro del período Atlántico, conviviendo sus últimas etapas con la llegada del Neolítico.
Presenta una continuidad con Maglemose, con industrias microlíticas y macrolíticas, a las que se une la industria ósea con presencia de anzuelos, arpones típicos (en asta de cérvido y huesos de cetáceos), espátulas, peines, punzones y brazaletes.
La recogida de moluscos es un rasgo típico de su economía, si bien su distribución está vinculada a la salinidad del agua. La fauna comprende multitud de especies debido al aumento de la depredación de peces, aves y mamíferos, motivada por una estrategia pesquera vinculada a un aumento de los ingenios de pesca y navegación, demostrada por la presencia de piraguas (Tybrind Vig), anzuelos enmangados y redes.
Tres grandes necrópolis se han relacionado con esta cultura, con diferentes formas de inihumación (aparecen incineraciones y canibalismo ritual). El ocre y las ofrendas son comunes a otras necrópolis epipaleolíticas /mesolíticas.
El arte continúa la tradición maglemoisiense, y consiste en decoraciones geométricas a base de alineaciones reulares de pequeños agujeros perforados con un taladro. Hacia el final de la cultura desaparece la deoración de útiles.
GRAN BRETAÑA
Pueden diferenciarse dos complejos: uno ocupa casi toda Inglaterra y Escocia meridional, y contiene un epipaleolítico de raíz Creswelliense (industria local del Paleolítico Superior Final); el otro se localiza al sureste de Inglaterra, pertenece al círculo Maglemoisiense y se desarrolla en tres etapas que coinciden con las fases climáticas del lago de Ancylus, la de la Littorina y el Atlántico tardío y el Subboreal.
Especial mención requiere el yacimiento al aire libre de Star Carr (Yorkshire), datado en torno al 7.500 a.C., donde aparecen restos de madera (rollos de corteza de abedul y un remo) que suponen el objeto más antiguo que se conoce vinculado a la navegación. La fauna cazada consiste en grandes ungulados, uros, ciervos, alces, corzos y jabalíes, sin restos de peces y aves. Algunas estructuras de habitación son difusas, asociadas a plataformas de abedul. La ocupación para muchos autores parece ser invernal, y para otros un asentamiento anual.
EUROPA CENTRAL, PAÍSES BAJOS, BÉLGICA Y NORESTE DE ALEMANIA
Tjongeriense
Ocupa desde el Alleröd al comienzo del Boreal, desde el 11.000 al 9.000 BP., continuando la tradición del Paleolítico Superior Final. Su industria lítica se caracteriza por los Federmesser (piezas de dorso) y puntas de Tjonger, similares a las puntas azilienses. Esta cultura precede al Ahrenburguiense local, y para algunos autores representa el final del Paleolítico Superior.
Complejo de Remouchamps
Aparece en Bélgica, alrededor del 10.500 BP., y es equivalente al Ahrenburguiense, en medio de una tundra mixta copn paisaje forestal (pino y abedul), cyperáceas y gramíneas.
Ahrenburguiense
Marca el final del Paleolítico Superior en las llanuras de la Europa noroccidental, y se le considera partícipe del tecnocomplejo de puntas pedunculadas del Tardiglaciar, comprendiendo los ciclos de Lyngby y Swidry. Su cronología (detectada en Stellmoor) va asociada al Dryas III; sin embargo, otras lo sitúan en el 11.000 BP.
La industria se caracteriza por un gran número de raspadores, cortos sobre lasca, menor número de buriles y pocos perforadores. Las puntas pedunculadas que aparecen son las de Lingby y las propiamente ahrenburguienses.
El utillaje sobre asta de reno se compone de hachas de Lingby y arpones de una y dos hileras de dientes. Se han distinguido tres facies.
Se han encontrado flechas en madera, asociadas quizás a la captura de aves.
El arte se manifiesta en escotaduras entrecruzadas con complicados. Está ampliamente distribuido por el Norte de Europa. Su tendencia a la microlitización, sus microburiles y sus triángulos implican el origen del Epipaleolítico en el norte de Alemania.
EUROPA DE ESTE
Presenta mayor diversidad, con incidencia de otras culturas, como el sauveterrinense en los Alpes dináricos, con caza de ciervo y jabalí. En Polonia y la llanura occidental europea observamos grupos locales emparentados con Maglemose, como el Janislawiciense. En la zona occidental del Báltico observamos el complejo de Kongemose, con amplios poblados costeros con elementos de madera.
CÁRPATOS
Grebenikiense
Aparece en los Cárpatos y el río Dniester y se prolonga hasta la fase protoneolítica de Bug-Dniester, caracterizada por campamentos a lo largo de los valles fluviales con refugios subterráneos y chozas de unos 6 m2 de diámetro.
Cultura de Niemen
Se extiende por la cuencas lituana y bielorrusa del río que le da nombre y su afluente Vilia, y también por el noreste de Polonia, norte de Ucrania y límites de Letonia. Abarca desde el primer tercio del Boreal hasta su fin en el sub-Boreal.
Su industria lítica se caracteriza por una talla laminar, geométricos triangulares y trapezoidales y puntas de Kunda.
La industria ósea presenta arpones con una hilera de dientes y azagayas en asta de cérvido con una ranura para la inserción de elementos de proyectil. Aparecen macrolitos, asignados a la cultura Kunda, caracterizado por campamentos base y otros satélites de ocupación estacional.
En las estepas se encuentran asentamientos a lo largo de los valles del Dniester y Dnieper, con estructuras semisubterráneas, campamentos base y satélites. Las sepulturas encontradas en el valle del Dnieper ofrece un predominio de cadáveres masculinos, algunos con muerte violenta (posibles unidades militares).
BALCANES
Cultura de Lepenski Vir
Epipaleolítico de tradición tardigravetiense, del yacimiento epónimo en las márgenes del Danubio cerca de las Puertas de Hierro, con una cronología del VI milenio. Se ha interpretado como un asentamiento permanente de un grupo de pescadores mesolíticos en vías de neolitización. Tiene una superficie de 2.500 m2 excavados, con casas de piedra de planta trapezoidal de tres a cuatro metros, con hogares formados por lajas verticales de piedra y sepulturas.
La fauna se compone de peces y perros. El arte más destacado es la presencia de cantos tallados como cabezas humanas, caso único. El período III pertenece por completo a la cultura Starcevo del Neolítico Antiguo. Otros yacimientos próximos, como Vlasac y Padina, son idénticos al epónimo.
AREA MEDITERRÁNEA
La región mediterránea ofrece una serie de complejos e industrias en una secuencia general con distintas facies según las zonas.
Romanelliense
A partir del Epigravetiense se observa el complejo del Protorromanelliinese, detectado en el Alleröd, y que desemboca en el Romanelliense, con raíces en el Epigravetiense italiano. Posee diversas manifestaciones regionales, como el Valorguiense (Provenza) o el Tardigravetiense final (Italia).
Las industrias se componen de buriles, raspadores circulares, pocas hojitas de dorso y algunos geométricos. En el Valorguiense tenemos restos de cabañas de 2'5 m de diámetro, con una caza orientada a grandes bóvidos, cérvidos y pequeños équidos, así como conejos y liebres. Esta facies deriva en el Montandiense (Dryas III), con un hábitat en abrigos y paisaje de pradera. Posee microlitos, geométricos y hojitas de dorso, todos de tamaño muy reducido.
Castelnoviense
Presenta las características del Tardenoisiense final, con industria basada en trapecios, raspadores, hojas y hojitas Montbani, con numerosos microlitos. La economía estaba basada en el ciervo, jabalí y en la pesca. El hábitat era en abrigos, donde construían pequeñas cabañas.
Mediterráneo oriental
En esta zona está la cueva de Franchti en el Egeo, que muestra la relación de esta zona con los grupos preproductores de Próximo Oriente. La técnica del microburil aparece hacia el 11.800 BP para la fabricación de hojitas de borde abatido. Del 11.000 al 10.000 BP esta técnica estaba en relación con la fabricación de microlitos geométricos (triángulos y segmentos). El comienzo del Holoceno muestra una industria sin microlitos, dominada por muescas, denticulados y raspadores, y en el 8.000 BP encontramos la presencia de trapecios y numeros microlitos no geométricos. En esta fase la economía se basaba en la recolección de leguminosas y cereales, la caza de ciervos y jabalíes y la pesca del atún. En el 7.000 BP aparecen ya ovicápridos domesticados, iniciándose la transición al Neolítico.