shape
2007 Todos los derechos reservados.
shape
2007 Todos los derechos reservados.
El Hombre y el Medio: El Cuaternario




1. El Cuaternario: características generales

El cuaternario es la última de las eras en que se divide la historia geológica de la Tierra. Se inició hace 1,6 millones de años. También se le denomina antropozoica, haciendo referencia a los importantes acontecimientos de la evolución de los homínidos que se desarrollaron durante el mismo cuaternario.
El Cuaternario sucede al Plioceno, el último subperiodo del Terciario. La fecha de comienzo del Cuaternario no es fácil de trazar, se puede corresponder con la aparición del bisonte y del buey almizclero (concepto paleontológico), o con la degradación climática que da paso al glaciarismo más reciente (concepto geológico).
Tradicionalmente, el cuaternario se caracteriza por la existencia de grandes cambios climáticos con alternancia de períodos fríos o glaciares y períodos más cálidos o interglaciares, así como por la aparición y expansión del género Homo. Al cuaternario corresponden los depósitos sedimentarios más recientes.
Esta nueva concepción del cuaternario se basa en el hecho de que los cambios climáticos que lo caracterizan se iniciaron con toda seguridad en el plioceno superior y que el género Homo es considerablemente más antiguo de lo que se suponía, pues se han encontrado restos de unos cuatro millones de años de antigüedad, y por tanto, claramente pliocénicos.
Tradicionalmente, el cuaternario se divide en dos períodos, pleistoceno, que comprende la mayor parte de los tiempos cuaternarios, incluidas las glaciaciones, y el holoceno, que comprende los tiempos posteriores a la última glaciación, hace aproximadamente 10.000-20.000 años. Este último período se acostumbra a dividir en dos subperíodos, tardiglaciar y posglaciar.
Estratigráficamente el límite inferior del cuaternario ha sido objeto de numerosas controversias. En la actualidad se acepta de manera general que la base del cuaternario corresponde a la trasgresión calabriense, caracterizada en el Mediterráneo por la aparición de una fauna fría con Cyprina islandica. Mediante dataciones radiométricas se ha datado dicha trasgresión en unos dos millones de años. En las formaciones continentales el límite inferior del cuaternario corresponde al villafranquiense.
Los grandes cambios climáticos desarrollados durante el cuaternario afectaron sensiblemente a la morfología de amplias regiones y a la distribución de faunas y floras. Básicamente los cambios climáticos, que se iniciaron con toda seguridad en el plioceno, consistieron en la alternancia de períodos fríos o glaciaciones, durante los cuales amplias superficies continentales eran cubiertas por grandes casquetes de hielo o por glaciares de montaña. Alternando con estos períodos fríos existieron períodos más cálidos, los interglaciares, en los que se fundían parcialmente las masas de hielo.
En las zonas de latitudes más bajas, es decir, en las regiones extraglaciares, los cambios climáticos se manifestaban por una alternancia de períodos pluviales, caracterizados por un gran aumento de la pluviosidad y de períodos más secos o interpluviales.

2. Glaciarismo

2.1 Las glaciaciones
El inicio de una glaciación ocurre cuando hay un descenso de las temperaturas, llegándose a medias anuales bajo cero, y cuando la nieve acumulada en invierno no se derrite en verano. En los períodos glaciares las glaciaciones alternan con períodos de clima más cálido (interglaciares) durante los cuales los glaciares sufren un retroceso general.
Los glaciares son grandes masas de hielo que bajo los efectos de la presión y el peso se convierten en una masa plástica y se deslizan lentamente por las pendientes. De esta forma transportan las precipitaciones en forma de nieve (convertida en hielo), desde la cuenca de recepción o circo glaciar, hasta las regiones más bajas, formándose la lengua del glaciar, donde, por efecto de la menor altitud y acción de la insolación se derrite formando un río glaciar (ablación).
Las glaciaciones produjeron importantes cambios morfológicos, faunísticos y de flora en la superficie terrestre, los más importantes de los cuales son:
       Variaciones en el nivel de los océanos y mares: durante la glaciación el agua queda retenida en los continentes en forma de hielo, descendiendo el nivel general de los océanos. En los períodos interglaciares la fusión del agua libera gran parte del agua continental, que va a los océanos y provoca una elevación de los mismos.
       Modificaciones en la red hidrográfica: numerosos glaciares dan lugar a cursos de agua que persisten incluso después de cesar la actividad glaciárica. Los cambios en el nivel de los océanos y los mares provocan variaciones en el nivel de base de los ríos que determinan cambios importantes en el perfil longitudinal de los mismos (cuencas en U).
       Grandes migraciones de fauna y flora: durante las épocas glaciares la fauna de las zonas afectadas emigra hacia zonas de clima más templado. En los períodos interglaciares se producen igualmente dichas migraciones pero en sentido contrario. Existen asímismo desplazamientos paralelos en las floras.
2.2 El movimiento de los glaciares
Los glaciares son ríos de hielo, con movimientos muy variables en función de su masa, sección y la inclinación del sustrato. El la figura siguiente se aprecian los principales elementos de un glaciar:


FIRN: las nieves recientes forman acumulaciones de cristales de hielo, que bajo la acción del sol y la lluvia se derriten y vuelven a congelarse hasta formar la masa compacta que se denomina firn, y que se va agregando a la masa de hielo.

MORRENAS: Son los materiales transportados por el glaciar en su superficie, la masa o en su parte inferior. En función de su posición, se subdividen en morrenas de fondo o de superficie. Estas últimas comprenden a su vez las morrenas laterales, arrancadas de las paredes laterales del valle. Cuando el glaciar se retira, deja las morrenas muertas que normalmente adquieren una forma de arco delante del frente glaciar. Mientras que una parte de ese material es arrastrado por el agua de deshielo, otra se queda formando la morrena frontal o terminal.

SERACS: Acumulación de grandes bloques de hielo que se producen cuando se fractura el glaciar debido a la irregularidad del substrato.

Existen diferentes tipos de glaciares. Los del tipo alpino son los clásicos, en los que se distingue una cubeta de recepción y largas lenguas de hielo. En el tipo noruego, la cubeta de recepción no se encuentra entre montañas, sino sobre las llanuras y mesetas. En el tipo Alaska, con diferentes cuencas de recepción únicamente se produce un lengua de glaciar. El Inlandsis difiere totalmente de la forma normal de los glaciares, adoptando una forma de escudo que cubre una amplia superficie cuya mayor pendiente se encuentra en los bordes, que es donde se produce la fusión o destrucción del mismo.

2.3 Los fenómenos periglaciares

Las formaciones de origen glaciar en medios continentales más peculiares son:
       Morrenas: restos transportados por los glaciares en su movimiento. Se organizan tanto delante como a los lados. Pueden ser de superficie (laterales, centrales, frontales y de retroceso) o de fondo, siendo estas últimas las más importantes, formadas partiendo del material de las cuencas o descendido hacia el fondo a través de las grietas.
       Varvas: depósitos arcillo-limosos originados por las morrenas de retroceso en los lagos de origen glaciar y que reflejan los ciclos de helada y deshielo.
       Turberas: acumulaciones de restos vegetales en transformación en ambientes lagunares o palustres

2.3.1. Permafrost
El permafrost es el suelo helado permanentemente. Este suelo presenta propiedades muy diferentes del mismo suelo en condiciones normales, ya que el hielo cementa las partículas y lo vuelve rígido. Si todos los espacios existentes entre dichas partículas están llenos de hielo, el suelo es compacto. En caso contrario, el suelo es poroso.
2.3.2. Crioturbación

La crioturbación o geliturbación son las deformaciones que se producen en los sedimentos maleables a causa del hielo y del deshielo. Así, la parte superficial del suelo que se deshiela todos los años, vuelve a comprimirse durante el periodo invernal y se deforma hacia arriba, formando figuras en forma de líneas, círculos o polígonos de piedras.
2.3.3. Solifluxión

Es el desplazamiento lento y masivo por una vertiente de formaciones arcillosas o limosas empapadas de agua (colada de solifluxión, colada de barro, etc.). Es un fenómeno frecuente en zonas de clima periglaciar, donde la alternancia de heladas y deshielos hace que las capas arcillosas o limosas adquieran consistencia pastosa y se deslicen con facilidad.
2.3.4. Eolización

El efecto del viento generó la formación de Loess, depósitos constituidos por un polvo finísimo de origen glaciar, transportado por el viento a través de largas distancias, sin estratificación, de color amarillo, muy poroso y atravesado en sentido vertical por canalículos capilares, lo que hace de él un sedimento muy poroso y muy fértil. Se presenta en mantos de espesor superior a 30 cm, que cubren el 3% de la superficie de Asia (norte de China, con 400 m de espesor), el 5% de América del Norte (valle del Misisipi) y el 7% de Europa (Europa Central y estepas rusas).
La eolización indica un clima semidesértico, frío o cálido.

2.4 Causas de las glaciaciones cuaternarias
Las principales causas son:
Existen varias teorías para explicar las glaciaciones como pueden ser:
       Variación periódica de la excentricidad de la órbita terrestre, lo que determinaría que la cantidad de calor que la Tierra recibe del Sol varíe las temperaturas medias anuales.
       Variación del ángulo de inclinación del eje terrestre sobre el plano de la eclíptica: ello provocaría cambios en la posición de los círculos polares y los trópicos, con lo cual se producirían despplazamientos importantes de los límites de las zonas climáticas.
       Cambios importantes en la cantidad de CO2 contenido en la atmósfera: su aumento (incremento de la actividad volcánica) provoca el incremento de la temperatura, mientras que un descenso (incremento de la cobertura) disminuye las temperaturas.
       Los movimientos epirogénicos, al producir cambios importantes en la altitud de ciertas zonas, pueden determinar variaciones notables en las temperaturas medias anuales. Las zonas en elevación sufrirían una disminución en su temperatura, mientras que las zonas que se hunden verían elevarse su temperatura.
       Variaciones en la cantidad de radiación recibida por la Tierra debidas a perturbaciones sufridas por el Sol, semejantes a las manchas solares actuales.

2.5 Las glaciaciones en el Norte de Europa

1er Período Glaciar (Günz): 600.000-540.000

1er Período Interglaciar (Günz-Mindel): 540.000-480.000

2º Período Glaciar (Mindel): 480.000-430.000

2º Período Interglaciar (Mindel-Riss): 430.000-240.000

3er Período Glaciar (Riss): 240.000-180.000

3er Período Interglaciar (Riss-Würm): 180.000-120.000

4º Período Glaciar (Würm): 120.000-10.000

En esta zona, el Pleistoceno se caracterizó por la existencia de grandes glaciaciones que varias veces recubrieron una gran parte de la Europa septentrional. En los Alpes, se han distinguido cuatro grandes fases glaciares, que se conocen como Günz, Mindel, Riss y Würm, y que se separan por sus correspondientes estadios interglaciares. Los fenómenos glaciares en Europa son subsidiarios del gran Inlandsis escadinavo que también se desarrolló en este periodo.

2.6 Las glaciaciones en la Península Ibérica

Las glaciaciones en la península ibérica tuvieron escaso desarrollo frente a las del resto de Europa, y se limitaron en cualquier caso a las cordilleras. Aquí, únicamente se han reconocido tres grupos o paquetes estratigráficos correspondientes a las glaciaciones pleistocenas. Además, en la Península Ibérica  no se puede hablar de extensos depósitos periglaciares.

2.7 Las glaciaciones de América del Norte
Durante este periodo, un casquete glaciar cubría los territorios del centro y Este del continente norteamericano, que se conoce con el nombre del Inlandsis Laurentiense. Durante los periodos de máximo frío, este glaciar se fusionó con el existente en las Montañas Rocosas, cubriendo de esta forma todo el continente.
En este área se han identificado también cuatro periodos glaciares que se han pretendido correlacionar con los europeos, aunque dicha correlación debe hacerse con prudencia.

2.8 Consecuencias de las glaciaciones en África
En el cuaternario, en gran parte de África, se sucedieron fases pluviales y fases áridas o interpluviales, que se han correlacionado, quizás audazmente, con las europeas. Las fases pluviales se han atestiguado por un gran aumento de la sedimentación lacustre, mientras que las fases áridas se han detectado por la gran actividad eólica que existió.
2.9 ¿ Hacia una nueva glaciación ?
La última glaciación terminó hace aproximadamente unos 10.000 años. Desde entonces, el clima ha sufrido numerosas variaciones. Teniendo en cuenta que las fluctuaciones glaciares tienen una duración variable, es difícil saber si las variaciones seculares del clima nos encaminan o no a una nueva glaciación. Ésta, en cualquier caso, no se produciría antes de 10.000 o 15.000 años.

3. Los complejos pedológicos y eólicos
Reciben este nombre el conjunto de depósitos donde los paleosuelos interglaciares introducen las principales rupturas estratigráficas. Estos depósitos se forman por la acción del viento, que arrastra y sedimenta partículas muy finas (loess). Cuando se altera la capa superficial del loess, por pérdida de la fracción caliza, éste se transforma en Lehm. Esta transformación denota la intervención de un clima húmedo y cálido, que se corresponde con los periodos interglaciares.
Para que el loess pueda ser transportado, deben existir espacios desprovistos de cobertura vegetal, por lo que el loess únicamente puede existir bajo un clima extremadamente seco en el que el intenso frío hace desaparecer la vegetación y el suelo se destruye por procesos crioclásticos.
Por tanto, la existencia de diferentes capas de loess y lehm interestratificados, permiten establecer una secuencia que se corresponde con los períodos glaciares e interglaciares.

La configuración paleográfica del cuaternario era sensiblemente semejante a la geografía actual. Las variaciones más importantes afectan a las líneas de costa gracias a un complejo juego de trasgresiones y regresiones marinas de origen climático. Ciertos mares apicontinentales, como el canal de la Mancha, el mar Báltico, etc., permanecían emergidos durante las épocas de mayor regresión.

También en relación con los cambios climáticos, más en concreto con la alternancia de períodos glaciares e interglaciares, se produjeron importantes movimientos eustáticos (hundimientos y elevaciones de la corteza terrestre motivados por la presencia o no del hielo glaciar) que afectaban a la morfología de ciertas zonas. En relación con estos movimientos eustáticos, merecería citarse la actual elevación de la península Escandinava. La expansión de los océanos continuó de manera activa durante todo el cuaternario y ha sido bien estudiada mediante métodos paleomagnéticos en el océano Atlántico. Igualmente hay pruebas de una intensa expansión en la región de los Afars (Etiopía), donde se está originando una nueva cuenca oceánica.
Los movimientos orogénicos alpinos continúan activamente en la zona asiática de la cintura orogénica peripacífica, donde la guirnalda de arcos insulares constituye una cordillera en vías de formación. En el resto de la cintura orogénica peripacífica y en la cintura mesogea la actividad orogénica se reduce a la actividad de fallas, que son causa de frecuentes seísmos.

El cambio de nivel de los océanos dejaba al descubierto regiones situadas por debajo del nivel actual (canal de La Mancha, Mar Adriático, islas de Indonesia, etc.), explicando así las relaciones culturales entre zonas aparentemente desconectadas.

4. Los depósitos lacustres
Durante las épocas glaciares, se formaron grandes lagos, a menudo como consecuencia de las morrenas que actuaban como diques en los grandes valles, o bien en zonas donde el sustrato era más débil. Posteriormente, estas cubetas lacustre se colmataron poco a poco, pudiéndose volver a excavar en la siguiente época glaciar. El estudio estratigráfico de la sedimentación nos proporciona, así, información acerca de los periodos glaciares e interglaciares. Ejemplo de lagos glaciares en España son los de Sant Maurici (Pirineos), Lagunas de Peñalara (Sistema Central), o Covadonga (Cordillera Cantábrica).

5. Las terrazas
Las terrazas son las superficies llanas formadas por materiales aluviales que dominan los lechos de los ríos. La formación de una terraza exige por una parte la colmatación con sedimento del lecho del río y una posterior excavación del mismo por parte de la corriente fluvial. Por tanto, el origen del sistema de terrazas fluviales escalonadas se encuentra en esta alternancia de colmatación y excavación de los lechos.
Las dos principales teorías que explican la formación de terrazas son la Eustática y la climática. Según la primera, cuando baja el nivel del mar por causa del aumento de los glaciares, los valles de los ríos tienen una mayor pendiente y por tanto se produce una mayor excavación de los lechos. Durante los periodos interglaciares, el nivel del mar sube, por lo que se reduce la inclinación de las cuencas y por tanto se colmatan las orillas.
Según la teoría climática, durante los periodos semiáridos (cálidos o fríos), las laderas de los valles de los ríos se erosionan mucho, no siendo transportados los sedimentos por el río ya que lleva poco agua. Cuando llega el momento húmedo, se produce un aumento de vegetación en las laderas, con mayor retención de los materiales y el aumento del curso de agua provoca la excavación del lecho.
Es posible que lo que realmente se produzca es una combinación de ambas circunstancias, las terrazas climáticas en los cursos altos y medios de los ríos y las terrazas eustáticas en los cursos bajos.

Terrazas fluviales
Son depósitos de aluviones situados a distintas alturas sobre el cauce de un curso fluvial. En fases interglaciares aumenta el nivel del mar y el río circula más lentamente, depositando los materiales que forman las terrazas (materiales finos). En períodos glaciares, al descender el nivel de los mares, los ríos circulan más rápidamente y erosionan el terreno (materiales gruesos). La alternancia de ambos procesos produce las terrazas. Las terrazas más altas son más antiguas que las bajas, reflejando así la elevación de las masas continentales durante todo el cuaternario.
Terrazas marinas
Las formaciones marinas más características y de mayor valor estratigráfico son las terrazas marinas,depósitos costeros situados a distintas alturas respecto a la línea de costa actual, motivadas por el descenso (en épcoas glaciares) o aumento (en épocas interglaciares) del nivel del mar. En zonas de rocas duras (calizas) se forman acantilados, mientras que en lugares más llanos se forman playas. En la zona mediterránea se han datado cuatro niveles de terrazas denominados siciliense, milazziense, thyrrenense y monastriense. En otros lugares los depósitos correspondientes se relacionan con la presencia de seres vivos, como en los arrecifes de coral de zonas tropicales, que se encuentran escalonados siguiendo los niveles alcanzados por el mar.

6. Cuaternario marino
Las formaciones marinas más características y de mayor valor estratigráfico son las terrazas marinas, depósitos costeros situados a distintas alturas respecto a la línea de costa actual, motivadas por el descenso (en épocas glaciares) o aumento (en épocas interglaciares) del nivel del mar. En zonas de rocas duras (calizas) se forman acantilados, mientras que en lugares más llanos se forman playas. En otros lugares los depósitos correspondientes se relacionan con la presencia de seres vivos, como en los arrecifes de coral de zonas tropicales, que se encuentran escalonados siguiendo los niveles alcanzados por el mar.
Así, una progresión de los glaciares conlleva una regresión marina, mientras que a un retroceso de los glaciares le corresponde una transgresión de los mares. En los últimos 700.000 años el nivel de los mares ha oscilado seis o siete veces.

7. La evolución biológica: fauna y flora
Durante el cuaternario se produjeron importantes variaciones del clima. Teniendo en cuenta que los seres vivos están adaptados a unas condiciones medioambientales dadas, si éstas cambian, se producen una serie de variaciones: extinciones, desarrollo de nuevas especies, modificaciones de las existentes o llegada desde otras zonas de formas nuevas. Las modificaciones se producen tanto por las variaciones del clima y sus efectos en el entorno, como por la evolución general de la fauna.

La existencia de una serie de especies en un yacimiento prehistórico, nos permite averiguar numerosos datos, que se pueden clasificar en dos vertientes:
"        Datos naturales que conciernen a la cronología y al paleoambiente del yacimiento y su entorno inmediato.
"        Datos culturales, que nos aportan la relación de estas especies animales con los hombres fósiles (alimento, materias primas, inspirador de actividades estéticas y culturales).
La flora y la fauna del cuaternario son sensiblemente iguales a las actuales. La mayoría de los géneros y especies representados en la actualidad están ampliamente repartidos en las formaciones sedimentarias cuaternarias. En relación con los grandes cambios climáticos cuaternarios las faunas y floras experimentaron grandes variaciones en su repartición geográfica.
7.1 Fauna

Los cambios faunísticos no son homogéneos en todo el Viejo Mundo. En África aparece una fauna esencialmente moderna en el pleistoceno inferior; sin embargo, ésto no ocurre en Asia hasta finales del Pleistoceno Medio. Ello es debido a la existencia de un clima más estable en África.
En Europa el cuaternario se caracteriza en sus inicios por la llegada de los géneros Elephas, Equus y Bos, cuyos representantes abundan ya en el villafranquiense.
En las zonas marinas extraglaciares europeas, se distinguen una fauna fría, con Cyprina islandica (lamelibranquio de origen nórdico), que avanza hacia el sur durante los períodos fríos o glaciares, y una fauna cálida, caracterizada por el gasterópodo tropical Stombus bubbonis, que avanza hacia el norte durante los períodos más cálidos o interglaciares.
En las zonas continentales se distinguen dos faunas cálidas de mamíferos y una fría: la fauna cálida antigua (villafranquiense), caracterizada por Elephas meridionalis, Rhinoceras etruscus y Mastodon auverniensis, y la fauna cálida moderna (característica del interglaciar Mindel-Riss), entre cuyos representantes destacan Elephas anticus, Hippopotamus major y Rhinoceras merchi. La fauna fría (propia de los períodos glaciares Riss y Würm) está caracterizada por Elephas primigenius (mamut), Rhinoceras tricorhinus (rinoceronte lanoso), Rangifer tarandus (gran reno), Obidus moscatus, etc.
Entre las especies extinguidas durante el cuaternario merecen citarse, entre otras, Elephas primigenius, o mamut, gran proboscídeo de defensas curvadas hacia lo alto y abundante pilosidad, en cuya extinción desempeño un papel esencial el primitivo hombre cazador; Megatherium, gran desdentado de América del Sur, extinguido en el pleistoceno medio; Megaceros, ciervo de gran tamaño y exhuberante cornamenta; Ursus speleos, u oso de las cavernas; Dinornis, ave ratite de Nueva Zelanda, de gran tamaño, en cuya extinción subactual los nativos maoríes han sido los principales agentes; Aepyornis, ave ratite de Madagascar, de unos 3 m de altura y cuya extinción data de sólo unos cuantos siglos.

7.2 Flora
Está muy relacionada con los cambios climáticos. Durante el pleistoceno se producen muy pocos cambios evolutivos. Los principales se refieren a alteraciones de la zonación de las especies.
Villafranquiense: extinción de algunas especies del terciario (Sequoia, Podocarpus, Pseudotsuga, Liquidambar, Magnolia), y otras perviven (Sciadopitys, Taxodium, Nyassa). Los cambios producidos por las primeras glaciaciones provocan el aumento de las herbáceas (hasta un 75%) y aumenta el bosque boreal con especies venidas de Asia.
Pleistoceno Medio: la especie típica es la Azolla. Otras especies descienden hacia el sur (Laurus, Ficus, Cercis, Rhododendron y Pterocarya).
Pleistoceno Superior: las repetidas oscilaciones glaciares permiten la colonización de las especies árticas y de montaña que caracterizan la vegetación actual. Conjuntos florísticos de clima frío. En los Alpes las coníferas bajan hasta los 500 metros. En Europa Central son característicos los abedules enanos y otras especies de tundra junto a sauces y otros árboles de bosques galería (ríos). El tipo de clima no fue constante, con variaciones menores. El inicio de la fusión de los casquetes glaciares da el máximo de las condiciones esteparias de Europa, marcado por la extensión de la Artemisia (especie compuesta) que caracterizará el tardiglaciar. En algunas oscilaciones tardiglaciares frías aparece la Dryas octopetala (rosácea).

8. Los principales biotopos cuaternarios
1.        Tundra: Se caracteriza por la ausencia de árboles, vegetación de musgos y líquenes, suelo húmedo (a menudo helado) y cubierto de nieve durante todo el invierno.  Algunos ejemplos de fauna de esta zona pueden ser el mamut, zorro polar y rinoceronte lanudo.

2.        Bosque subártico (incluida la taiga). Bosque de coníferas, a veces raquítico y pantanoso, tal como existe actualmente en el norte de Canadá. Algunos ejemplos de fauna de esta zona pueden ser el oso pardo, el línce, el alce o los uros.

3.        Bosque templado: árboles de hoja perenne y caduca. Como ejemplos de fauna, además de los anteriores, el hipopótamo, el bisonte y el elefante.

4.        Estepa continental con bosquecillos: estepa con pequeñas masas boscosas de hoja perenne, alternando con prados y pastos, tal como existe en la actualidad en el límite de los bosques y la estepa de Rusia y Siberia. La fauna típica está formada por una mezcla de la indicada en los puntos 3 y 5.

5.        Estepa continental cálida: compuesta por grandes extensiones herbáceas con matorrales dispersos, tal como existe en la Rusia meridional. Los veranos son cálidos y en los inviernos caen fuertes nevadas. La fauna se compone de liebres, antílopes, ardillas terrestres, etc.

6.        Estepa loésica: cobertura herbácea baja, clima frío incluso en verano. En la actualidad no existe este biotopo. La fauna es idéntica a la indicada en el punto anterior, a la que se añade el zorro polar, el mamut, rinoceronte lanudo...


9. El medio ambiente a lo largo de la Prehistoria
El Pleistoceno es la primera de las dos épocas en que se divide el Cuaternario. Ocupa desde el final del plioceno hasta el holoceno, final de la última glaciación hace 10.000 años. Existe una dificultad para establecer el límite inferior de este período: la aparición del hombre, la aparición de las primeras faunas frías marinas (calabriense) y terrestres (villafranquiense), la aparición de los primeros glaciares,... Las últimas propuestas reivindican un límite coincidente con gran número de acontecimientos: 1'64 millones de años, que coincide con la base del calabriense, con la aparición de algunas especies de micromamíferos fríos y las primeras floras frías en Europa y con el final del evento paleomagnético Olduvai, dentro de la época de Matuyama.
El Pleistoceno se divide en Pleistoceno Inferior (hasta  hace 700.000 años), Medio (hasta 128.000 BP) y Superior (hasta el holoceno).
Engloba casi completamente al período cultural del Paleolítico o Edad de Piedra antigua, que cronológicamente corresponde al estudio de las culturas desde la aparición del género Homo hace unos 2'5 millones de años hasta el holoceno, en el 10.000 BP. Diversas consideraciones cronológicas y antropológicas permiten dividir el Paleolítico en tres períodos: Inferior (desde finales del Plioceno hasta el Pleistoceno Medio avanzado), Medio (250.000-35.000 BP) y Superior (35.000-10.000 BP).

9.1 El Pleistoceno Inferior (1,6 m.a. a 700.000 años)
Durante los primeros 600.000 años de este periodo el clima fue cálido y húmedo. A partir de este momento el clima empeora, desarrollándose la glaciación de Gunz, de la que solo se libra la Europa meridional. Durante esta fase se producen violentas erupciones volcánicas en gran parte del continente, así como importantes fenómenos tectónicos, sobre todo en el litoral mediterráneo.
La fauna tiene un marcado carácter mediterráneo. Está compuesta por animales supervivientes de formas terciarias como los simios, carnívoros de grandes dientes, caballos de tres dientes, etc. y por nuevas formas muy parecidas a las actuales, como pueden ser los caballos, elefantes, bóvidos, etc. La flora se refugia en zonas abrigadas, como en el fondo de los grandes valles.

9.2 El Pleistoceno Medio (700.000 a 130.000 años).
Este periodo comienza con la fase interglaciar Günz - Mindel, que duró unos 50.000 años. A continuación se desarrolló la glaciación de Mindel (350.000 años). El nuevo enfriamiento sustituye a la antigua fauna terciaria por nuevas formas como el zorro polar, el buey almizclero, etc. Avanza la tundra y la taiga.
Con el interglaciar Mindel - Riss se expanden las grandes masas forestales y se desarrollan especies más termófilas (abetos, pinos, encinas, etc.). En cuanto a la fauna, por un lado se aprecian especies de clima frío (mamut, uros), y por otro, en lugares más templados se encuentras especies características de zonas cálidas (hipopótamos, búfalos, guepardos, elefantes de bosque...).
Al final del Pleistoceno Medio, se produce la glaciación de Riss (100.000 años), en la que existe una fauna de grandes mamíferos adaptados al frío (mamut, elefante antiguo, ciervo...).

9.3 El Pleistoceno Superior
9.3.1. Riss - Würm y Würm antiguo (130.000-35.000)
Este periodo comienza con el interglaciar Riss-Würm (30.000 años). En este periodo se produce una gran transgresión marina (subidas del nivel del mar de más de 10 m). Se produce un gran avance de la vegetación arbórea, que cubrió prácticamente todo el continente, y se desarrrolló una fauna de clima cálido.
Hacia el año 70.000 se desarrolla la glaciación de Würm. Los paisajes arbóreos van siendo sustituidos poco a poco por praderas y estepas, mientras que la fauna forestal es sustituida por el mamut, rinoceronte lanudo, antílope saiga, etc. Los pequeños roedores emigran hacia el sur. Al final de este periodo, el frío domina todo el continente, con regresiones marinas que alcanzan varias decenas de metros. Quizás incluso provoca la extinción de los Neandertales....

9.3.2. Würm reciente y Tardiglaciar (35.000-10.000)
La división del Pleistoceno superior en dos periodos no se debe a cambios climáticos, si no a que se inicia el Paleolítico Superior. La fauna y la flora son similares a las indicadas anteriormente, con Europa cubierta por estepas y tundras y algunas masas arbóreas.
Los grandes mamíferos (mamut, rinoceronte lanudo) desaparecieron paulatinamente, aumentando de nuevo las especies características de un paisaje mixto, masas forestales abiertas y cerradas.

10. El Holoceno
La retirada de los hielos de la última glaciación supone el inicio del Holoceno. Entre este final y la mejora climática postglaciar, se sucedieron una serie de fases intermedias que se denominan Tardiglaciar, y que quedan integradas entre el final del Pleistoceno  y el inicio del Holoceno.
En torno al 8.200 a. C. se inicia el Holoceno propiamente dicho, que se divide en cinco fases:
1.        Preboreal (8.200 - 6.800 a. C.). Clima frío y seco que tiende a suavizarse.
2.        Boreal (6.800 - 5.500 a. C.). Progresivo calentamiento.
3.        Atlántico (5.500 - 2.500 a. C.). El periodo más cálido, con temperaturas superiores a las actuales. Gran aumento de la vegetación y periodo subpluvial en el Norte de África.
4.        Subboreal (2.500 - 700 a.C.). Menos cálido y más seco.
5.        Subatlántico (700 a.C - actualidad).
En resumen, el Holoceno es el periodo al que debemos el actual paisaje de todo el mundo. El clima frío y seco del inicio del periodo evoluciona a más templado y húmedo. Suben los mares como consecuencia de la retirada de los hielos, por lo que muchas tierras continentales se convirtieron en islas. Además, las líneas de costa se modifican también por el aporte de aluviones fluviales y por el levantamiento de agunas costas como consecuencia de la desaparición del peso del hielo.