El Neolítico en Europa
Introducción
1.1 Los comienzos del Neolítico en Europa. Diversidad regional
Teniendo en cuenta el amplio y variado espacio geográfico europeo, desde el Mediterráneo al Báltico y mar del Norte, y de los Urales y el Caúcaso al Atlántico por el oeste, parece necesario diferenciar grandes zonas geográficas que por su relieve, climatología y rasgos físicos en general, ofrecían medios muy diversos al asentamiento humano y más concretamente a la implantación de formas de vida neolítica.
Desde un punto de vista biogeográfico, se distinguen tres regiones: la Ártica, la Eurosiberiana y la Mediterránea, siendo estas dos últimas las que nos interesan al tratar la expansión del Neolítico. La humedad y la temperatura, además del suelo, son fundamentales en las actividades agrícolas y pastoriles y su variabilidad ha permitido distinguir varios pisos bioclimáticos en las regiones Eurosiberiana y Mediterránea. Los cambios climáticos de finales del Pleistoceno y comienzos del Holoceno fueron configurando los distintos pisos.
El norte y este de Europa se caracterizan por las grandes llanuras continentales de origen glaciar. A finales del período Boreal (6500-5500 a.C.), su clima continental de veranos secos y calurosos e inviernos fríos y secos, dio lugar a zonas de vegetación. Durante el período Atlántico (hacia el 5500-3000 a.C.) las grandes masas glaciares europeas ya se habían retirado, produciéndose la elevación del nivel del mar y en consecuencia una gran modificación de las zonas costeras. Los inviernos fueron más suaves y húmedos y los veranos frescos y húmedos también. Por las llanuras del norte se extendió el encinar mixto que también cubrió zonas loésicas de Europa central. Al oeste de la llanura rusa, la vegetación era más densa, en las zonas meridionales semidesérticas, apareció la estepa y en la costa del mar Negro bosques de encinas.
La parte sur de Europa con el sistema alpino y sus numerosas cordilleras y estribaciones, se extiende hacia el sur de Italia, Grecia y las costas del mar Negro dando lugar a una gran variedad geográfica. Al final del período Boreal, las altas regiones alpinas tenían una vegetación de montaña y las zonas mediterráneas bosques de robles y olmos. Con el período atlántico se consolidó y diversificó la vegetación.
En la actualidad parece aceptarse de forma generalizada la expansión de la agricultura por Europa a partir del Próximo Oriente, cuando ya habían finalizado los cambios climáticos del paso del Pleistoceno al Holoceno. Por tanto, el gran cambio cultural fue posterior al climático.
La implantación del Neolítico en Europa se produjo sobre todo durante el período llamado "óptimo climático" o Atlántico, y, al parecer, la incidencia del hombre sobre el medio natural y la vegetación produjo en ocasiones alteraciones muy profundas. Sobre todo la desforestación, debido a la necesidad de talar para conseguir nuevos espacios habitables así como para la agricultura y ganadería.
La vida neolítica penetró en Europa a través del Egeo y se han podido delimitar dos vías de expansión a partir de Grecia: una hacia Europa central, siguiendo la vía del Danubio, y otra a lo largo de las costas del Mediterráneo hacia occidente. Su implantación dependerá en parte de la importancia y estabilidad del sustrato de población mesolítica preexistente en Europa, pero también de la diversidad bioclimática. Las primeras plantas cultivadas fueron los cereales mediterráneos (trigo y cebada). Las leguminosas (guisantes, lentejas, habas) se extienden en una franja bioclimática semejante a los cereales, aunque la lenteja sea más resistente al frío. En cambio, la domesticación animal, de ovicápridos, se inició en la zona de los Zagros, en un piso bioclimático distinto.
Es difícil dividir Europa en zonas homogéneas, pero si tenemos en cuenta los datos cronológicos que señalan el proceso de introducción de los primeros cultivos europeos, se pueden establecer áreas de implantación más o menos homogéneas.
Parece claro que las cadenas montañosas que separan el norte y el sur europeos, de Este a Oeste debieron de ofrecer una barrera natural dificultando las vías de circulación norte-sur y sur-norte. Esto puede explicar las diferencias en el desarrollo de las culturas neolíticas mediterráneas y de la Europa templada.
2. El neolítico en el sureste de Europa
El Neolítico en el Egeo y Sureste de Europa se desarrolla aproximadamente desde finales del VII milenio a.C. hasta mediados del III.
2.1 El Egeo, Creta y Chipre
El Egeo es un mar de islas, en general pequeñas y abruptas con pocos espacios amplios para el desarrollo agrícola, pero fueron puntos de escala magníficos en los desplazamientos en búsqueda de tierras nuevas.
Creta era la gran isla, y la mejor dotada desde el punto de vista bioclimático para una economía neolítica próspera. En los años 1958-60 J.D. Evans excavó en el patio centra del Palacio de Knossos con la finalidad de estudiar el Neolítico de Creta, reconociéndose un primer asentamiento sobre la roca de base con agujeros de postes y silos donde aparecieron restos de cereales. Hay que destacar la larga duración del hábitat y la evolución de los sucesivos sistemas arquitectónicos. Los primeros revelaban una instalación precipitada que posteriormente fue organizándose. Construyeron casas de adobe y fabricaban cerámica. Las casas tenían zócalos de piedra y estaban bien organizadas siguiendo la misma orientación. Lo que no está claro es la transición al primer período Minoico.
Al parecer, la colina de Knossos documenta la primera llegada de los primeros colonos neolíticos a la isla que debían de proceder del oeste de Anatolia. Entre las causas aducidas para explicar esta emigración se ha sugerido la de la elevación del nvel del mar, que daría lugar a la inundación de los yacimientos costeros en Anatolia, Grecia e islas del Egeo.
Creta era una isla que ofrecía territorios vírgenes y de gran fertilidad así como de gran importancia para las comunicaciones marítimas.
Chipre, la isla más oriental y próxima a las costas de Siria. Dikaios documentó la primera ocupación humana en Khirokitia, al sur de la isla, poblado neolítico precerámico del VI milenio a.C., con su impresionante desarrollo arquitectónico, de viviendas circulares que aunque en un principio se creyó que estarían cubiertas por falsa cúpula, en la actualidad se piensa que estas cubiertas pudieron ser planas, hechas con ramas y barro. Otro poblado con el mismo tipo de vivienda y tapial es el de Kalavassos-Tenta, junto al río Vasilikos (5500 a.C.).
En el interior de las casas había bancos, una plataforma para el hogar y hornacinas para guardar la vajilla, aunque aún no es de cerámica sino de piedra pulida y con formas variadas de platos, bols, vasos con pico vertedor, cucharas. También ídolos, objetos de adorno, punzones de hueso, industria de sílex y algo de obsidiana. Tenían animales domésticos (ovejas y cerdos) traídos de fuera así como cabras, gamos y lobos. Se ha documentado actividad agrícola con cereales y leguminosas. Las sepulturas individuales con el cuerpo contraído en el subsuelo de las casas.
Este Neolítico precerámico de Chipre es algo tardío en relación al del continente. . Actualmente parece haber en la isla una fase preneolítica fechada hacia el 8300-7100 a.C. y se ha revelado una fase Neolítica anterior a la de Khirokitia. Las excavaciones de Guillaine en Shillourokambos han confirmado la existencia de un Neolítco precerámico sin estructuras de piedra. Su fase más antigua en Shillourokambos se caracteriza por una rica industria de sílex traslúcido y algunas piezas de obsidiana de procedencia anatólica. En este yacimiento falta la fase Khirokitia pero hay silos o pozos correspondientes al Neolítico cerámico de la fase Sotira (3095 a.C.). Son cerámicas decoradas con engobe rojo y a veces con impresiones de cestería en la base. Parece documentarse en la zona una fase Calcolítica (Kalavassosayou) con posibles estructuras subterráneas (3800-3500 a.C.).
El Neolítico en Grecia Continental y los Balcanes.
Hemos visto la expansión del Neolítico por el Mediterráneo, en las islas, sin una población anterior conocida, lo que permite identificar las gentes neolíticas como inmigrantes, lo que no está claro es su procedencia. Actualmente, se valora el hecho de la adopción como lugar de asentamiento - por parte de las gentes del primer Neolítico y sus descendientes - de zona con condiciones bioclimáticas especialmente aptas para las especies domésticas originarias del Próximo Oriente. Incluso, la doble tradición de la producción cerámica, de cocina y fina de gran calidad, que exigían hornos muy especializados, muestran una organización muy madura que tiene sus paralelos en Anatolia.
Los primeros asentamientos neolítico, empiezan en Grecia hacia el 6000 a.C., en Bulgaria hacia el 5000 a.C. y en Servia y Croacia hacia el 4700 a.C. Por primera vez aparecen la cerámica, los utensilios de piedra pulimentada, y la domesticación de plantas y animales. Además, hay numerosos tells .
En el sur de Grecia, abierta al golfo de Argólida, está la cueva de Franchti, que proporcionó la secuencia más larga de la Prehistoria griega, desde comienzos del Paleolítico superior hasta el Neolítico final, aunque parece haber un hiatus entre el Mesolítico y el Neolítico. Hacia el 5800 a.C. ya se documentan la cerámica, el trigo y la cebada, además de oveja y cabra domésticas, al mismo tiempo que estructuras construidas y un nuevo tipo de industria lítica, que sugieren la llegada de gentes nuevas.
En la región de Tesalia, la gran llanura cerealista, se estableció un Neolítico antiguo (Pre-Sesklo) con restos de especies domésticas, menos de lo que en un principio se pensaba, que actualmente no se considera suficiente para confirmar la existencia de un neolítico precerámico autóctono. Sobre todo porque no se han encontrado los antecesores silvestres de las especies domésticas. Las facies Sesklo, se caracteriza por cerámicas decoradas con impresiones (de uñas, dedos, palos y de una concha Cardium) y motivos plásticos, representa a un Neolítico antiguo del tipo mediterráneo, pero al mismo tiempo se dan cerámicas pintadas que se desarrollan a lo largo del Neolítico medio, culminando en la fase Dímini.
En Macedonia, está el yacimiento de Nea Nikomedeia (desde 6230 a.C.). Es un poblado abierto, con casas rectangulares grandes y del mismo tipo que Karanovo I, en Bulgaria. Construidas con postes de madera, cañas y ramas revestidas de barro. Su estructura mayor se ha interpretado como santuario, por su estructura con 3 espacios y cinco estatuillas. Se ha encontrado abundante y variada cerámica lisa, bien bruñida y monócroma en rojo o beige. También se han encontrado estatuillas femeninas desnudas, y estampillas del mismo tipo que las encontradas en Anatolia. Fuera de las casa se han encontrado pozos con enterramientos individuales o con un niño o varios juntos con los cuerpos contraídos. Se encontraron restos de trigo de las dos especies más antigua, cebada, guisantes, habas y lentejas.
En Bulgaria se han encontrado muestras de cereal cultivado muy antiguas. En Karanovo I, el trigo era elemento esencial en la alimentación, junto con las lentejas y guisantes. Lo mismo puede decirse de Azmak, donde había habas y garbanzos. En Chevdar había también cebada y en Kazanluk trigo y leguminosas. La llanura Tracia se desarrolla entre los Balcanes y los montes Ródope. Abierta al este, fue uno de los caminos de entrada del Neolítico en Europa. El Neolítico se documenta desde su fase más antigua en Karanovo, Tell Azmak, Chevdar y Kazanluk. Karanovo es el mayor. En el nivel más antiguo se encontraron trece casas quemadas cuadradas y rectangulares, de una sola habitación. Estaban construidas con sólidos postes de roble, olmo, fresno, ramas y barro, igual que en Nikomedeia. Los hogares, morteros de piedra y grandes jarras de almacenamiento se concentran en la cocina. Se encontró abundante industria de piedra pulimentada (hachas, azadas), de hueso, de asta y de obsidiana de Mrelos. La cerámica de Karanovo estaba decorada con impresiones y elementos plásticos e improntas de cestería en algunos fondos. Las figurillas de arcilla son prismáticas pero las de piedra y mármol alcanzan más calidad.
En la antigua Yugoslavia, las primeras comunidades neolíticas se fechan entre el 6000 y el 4500 a.C. Desde Macedonia a Servia se pueden detectar instalaciones anteriores a la cultura de Starcevo, a fines del VII milenio (Vrsnikl y Amzibegvo), en el VI se inició la fase de Starcevo con paralelos en Macedonia y comenzaron los primeros desplazamientos hacia el norte por los valles del Vardar-Morava. Hay escasos pero suficientes hallazgos de trigo, cebada, guisantes y lentejas del Neolítico antiguo para documentar en los principales yacimientos que más tarde experimentaron un gran desarrollo: Starcevo, Icoana (Rumanía), Vrsnik III, Anza I-III, Kakanj y Dani. La cultura de Starcevo es contemporánea a las de Karanovo y Köros (Hungría) y Cris (Rumanía). Todas ellas corresponden a la colonización del medio y bajo Danubio.
Los valles del Vardar y Morava son una ruta natural del Egeo a Europa. Los asentamientos neolíticos en general se sitúan en el borde de las terrazas fluviales. Sus depósitos suelen ser poco densos y con un solo nivel de ocupación, lo que parece indicar asentamientos temporales. Los asentamientos tipo Starcevo se concentran en las llanuras de loess del Vojvodina en el norte de Servia.
En Anza se determinaron cuatro niveles de ocupación. El más rcciente, Anza IV, correspondía a la fase reciente de Vinca. Los niveles III y II presentan material tipo Starcevo y restos de casas rectangulares y construidas con postes tipo Nea Nicomedeia. La cerámica era monócroma bruiñida y también pintada en blanco sobre rojo con paralelos en pequeños vasitos de Karanovo y Hacilar.
El Neolítico medio (4500-4000 a.C.) en el Danubio medio experimentó un gran desarrollo con la cultura de Vinca (Servia), Vinca-Tordos (Rumanía) y Danilo en Dalmacia, contemporánea de la cerámica de bandas. Se consolidaron las culturas regionales y comenzó la actividad metalúrgica hacia el 4000-3500 a.C.
3. El Neolítico en Europa Central: la expansión de la "cerámica de bandas"
La vía del Danubio debió ser fundamental para la expansión de nuevas formas de vida neolítica en los asentamientos caracterizados por la decoración de sus cerámicas LBK . Esta cultura aparece súbitamente y señala el primer uso local de la cerámica, las plantas cultivadas y los animales domésticos así como asentamientos consolidados. Se piensa que representa la implantación de una colonización agrícola, procedente del sur. Las poblaciones locales de fines del Mesolítico debieron jugar un papel importante en la formación de éste primer Neolítico. Hay que destacar sus preferencias por las tierras loéssicas, fértiles y bien drenadas y fáciles de cultivar.
En Europa centra no hay tells y las actividades agrícolas han destruido los restos de superficie por lo que los asentamientos a veces se detectan por la coloración del suelo con los restos orgánicos de postes, fosas y fosos.
Los asentamientos de las gentes de las cerámicas de bandas tienden a ser uniformes y muy grandes, con más de 100 estructuras. Se caracterizan por grandes casas construidas con vigas de madera y sobre todo revelan una economía plenamente campesina con agricultura y ganadería. Es una cerámica de bandas incisas (punzón o peine) que varían estilísticamente (espirales, meandros, bandas horizontales, verticales, en guirnaldas, en zigzag) a nivel local y cronológico. Son ollas, bols, y vaso esféricos con cuello.
Antes la agricultura de estas gentes comportaba la roza y quema y la instalación del poblado cerca de los campos de cultivo, lo que explicaría la colonización de áreas muy extensas y el gran tamaño de hachas y azada. actualmente se tiende a pensar que las zonas cultivadas eran menos extensas y que se explotaban en tiempos más continuados. El trigo, la cebada y los guisantes eran los cultivos más generalizados y el lino como planta textil.
En lo que a la ganadería se refiere, el buey era la especie más importante, seguida del cerdo y en último lugar, los ovicápridos. Esto debió exigir una mayor sedentarización.
Las sepulturas eran generalmente individuales, en fosa, con el cuerpo contraido, y espolvoreado con ocre, con ajuar a base de adornos.
3.1 Alemania, Austria, Chequia y Eslovaquia
Quedan dentro del área occidental de la cerámica de bandas que se extiende desde el norte del Danubio hasta el valle del Rin. El grupo oriental de la cerámica de bandas queda restringido a cambio, al este del Danubio.
Parece que los grupos occidentales de la cerámica de bandas, están relacionados con los del Neolítico antiguo de cerámica pintada de los Balcanes, y en concreto, con las culturas de Starcevo y de Körös. Las relaciones formales se perciben sobre todo en los momentos finales de Starcevo y comienzos de la fase de Vinca. Esta penetración se produjo a través de dos vías: la que atravesando la Baja Austria y Baviera llega a Baden-Wurtemberg, y la que a través de Bohemia y Alemania del este llega a Hesse y Baja Sajonia. Además, a través de la llamada "Puerta moraya" alcanzaron el sur de Polonia.
Hay abundante documentación arqueológica. Son casas rectangulares con postes de madera, ramas y barro. Ha sido posible fechar estas casas gracias a los pozos excavados para extraer arcilla, que después se usaban como basureros. También de silos de almacenamiento que se desinfectaban anualmente por medio del fuego, formándose estratos rubificados, que permite reconstruir secuencias. Entre los yacimientos más importantes están el de Bylany en Bohemia, Olszanica en Polonia, Hienhein en Baviera, el conjunto de yacimientos de la Meseta de Aldenhoven y el gran poblado de Köln-Lindenthal en Renania del Norte-Westfalia. En Holanda los de Esloo y Sittard.
Con esta cultura, aparecen las primeras necrópolis con numerosas variantes en el ritual funerario, que van desde la inhumación con los cuerpos flexionados hasta la inhumación e incineración pasando por las inhumaciones flexionadas y alargadas al mismo tiempo.
La expansión de la cerámica de bandas dio lugar a una evolución regional pero la falta de secuencias dificulta admitir muchas de las clasificaciones tipológicas.
3.2. Los Alpes: Suiza, Italia y Francia
En los Alpes están estrechamente ligadas la zona norte, alpina, de los lagos de Italia y la región francesa del alto Ródano y el Jura. La forma de vida neolítica se fue adaptando a los altos valles de montaña hacia el 3500 a.C. aunque siguieron coexistiendo con pequeños grupos mesolíticos durante generaciones. En Suiza destaca el grupo Cortaillod en las altiplanicies y montañas occidentales , grupo Pfyn alrededor de los lagos de Zurcí, el de Egolzwill en los de Burgäschisse y Wauwilermoos y el de St Leonard en los altos valles del Rin y Ródano. Muchos asentamientos eran pequeños y algunos equivalentes a granjas aisladas o caseríos. El mayor podía alcanzar a lo sumo 150 o 180 habitantes durante decenios de años.
Francia, cuyo Neolítico Mediterráneo se verá en el tema XXIV, comparte también, además del neolítco alpino, el de la cerámica de bandas (rubané) en su expansión al Rin. En el norte, en la zona de los valles del Oise Aisne hay instalaciones de grupos de cerámica de bandas. El poblado de Fontinettes (Aisne) conservaba numerosos restos de casas rectangulares que estarían cubiertas a doble vertiente en madera, ramas y revestimiento de barro. Este tipo de casas también se han localizado en Alsacia, en Charmoy y en Cys-la-Commune y Pernat. Si cada casa correspondiera a una unidad familiar de unas diez personas, el total sería una media de entre 50 y 200 habitantes por poblado.
3.3. El este y noroeste de Europa
En el norte de Europa, el área báltica oriental y el occidente de Rusia, hay una larga continuidad de las formas de vida cazadoras, incluso después de la aparición de la cerámica, como consecuencia de los contactos con comunidades que si tenían esta tecnología. La economía agrícola se asienta en las zonas de estepa/bosque en el IV milenio. El pastoreo parece haber tenido mayor importancia que la agricultura.
En Finlandia, la agricultura aparece hacia el 2500 a.C. con la cultura de las hachas de combate (Boat Axe) pero no se consolida hasta mediados del primer milenio a.C. continuando el aprovechamiento de los recursos naturales. En las zonas de bosque del noroeste de Rusia, la agricultura no se introduce hasta la Edad del Hierro (hacia 500 a.C.) y en las de estepa hasta el siglo XII.
4. El Neolítico en la fachada atlántica europea
Hay trabajos recientes sobre el mesolítico y neolítico en Holanda, Dinamarca, sur de Suecia y Gran Bretaña e Irlanda y el norte de España. Menos son los de Portugal, norte y este de Francia, Bélgica y Noruega. La mayor parte del noroeste de Europa basaba sus recursos alimenticios en el jabalí y auroch. En frutos como la avellana y la bellota y, en la costa, la pesca y recolección de moluscos, e incluso la caza de mamíferos marinos como la foca. Parece ser que la densidad de población pudo ser mayor que la de los agricultores de Europa central. La adopción del Neolítico fue posterior al 4000 a.C. De todas formas, la presencia de cerámica es un interesante indicio de actividades de intercambio y relación con otros grupos, así como valoración de los resultados de una nueva tecnología. Sin embargo, en el sur de Inglaterra, la primera cerámica aparece después que los cereales.
Hay que considerar además que la transición puede durar siglos. Así, no es extraño que haya, esporádicamente, granos de cereal carbonizado.
4.1. Los países Bálticos y el mar del Norte
Las primeras cosechas agrícolas aparecen en comunidades mesolíticas. Después del 4000 a.C. en Holanda, norte de Alemania y sur de Escandinavia, empezaron a usar la cerámica cuyas técnicas debieron de aprender de las comunidades vecinas de cerámica de bandas.
En Holanda, la subida del nivel del mar en el IV milenio a.C. parece que redujo el territorio potencialmente agrícola En el área de Drenthe la cerámica empezó a usarse hacia el 4000 a.C. El poblado de Seifterband 3 (3400-3300 a.C) debió ser ocupado estacionalmente, lo suficiente para obtener unos pequeños cultivos locales de cebada y trigo que se completaban con la caza y pesca. El asentamiento de Hazendok tuvo que tener condiciones semejantes.
En el norte de Alemania, la primera cerámica se fecha en 4110 a.C. en los asentamientos del lago Dümmer, donde no se documentan cultivos. A unos 100 km, se sitúa el poblado con cerámica de bandas de Eitzun (4530 a.C.).
En Escandinavia la aparición de cultivos de cereal es simultánea a la de la cerámica con cuello en forma de embudo que se ha interpretado como resultado de la inmigración de colonos agrícolas. Esto parece advertirse también entre los grupos mesolíticos de la costa y orillas de los lagos de la fase Ertebölle que adoptan la misma cerámica TRB. Se trata de establecimientos estacionales con cultivos y domesticación de buey y cerdo y algún ovicáprido. El cultivo de cereal es escaso antes del 3000 a.C. Tanto en el sur de Suecia como en Dinamarca los cultivos no aparecen antes de la cerámica de cuello de embudo. En Noruega no se tienen las primeras evidencias de cerámica hasta el 3000 a.C. aprox.
4.2. Bretaña y Normandía
Los primeros grupos neolíticos de estas regiones se caracterizan por sus sepulcros de corredr, por la por la primera arquitectura monumental de la Prehistoria europea. Hacia el 4000 a.C. ya conocían la técnica de cubrir espacios mediante hiladas de piedra, la "falsa cúpula" y construían grandes túmulos escalonados de piedra que cubrían las sepulturas familiares revelando una organización social hasta entonces desconocida. Para construir estos monumentos tenía que haber una fuerte cohesión social, quizás con un liderazgo político o religioso, capaz de aunar el esfuerzo necesario. El carácter religioso funerario viene reforzado por las representaciones, grabados de carácter mágico-religioso. La posible estratificación social se reflejaría en los ajuares funerarios a veces muy ricos. La introducción de la agricultura en la región trae como consecuencia una mayor concentración de la población y un aumentó demográfico.
El Gran Cairn de Barnenez (Plouezoch-Finistère) está situado en el rellano sur de la colina de Barnenez. Mide más de 70 m. de longitud con 11 sepulcros de corredor en su interior. Está compuesto por dos cairns yuxtapuestos y sucesivos construidos en granito y dolerita, utilizada sobre todo en el más antiguo. El segundo conserva 6 sepulturas. Una fecha del C14 sobre carbón encontrado sobre el pavimento de la sepultura G del Cairn antiguo dio 5750 BP. La datación media calibrada sería del 4500 a.C.
En Ploudalmézeau (Finistère) se encuentra el cairn de la Isla de Cairn. Se conserva una construcción de piedra, circular, de unos 35 m. de diámetro y 4 m. de altura Tiene tres sepulturas en su interior. La central es la más antigua y conserva intacta su cámara circular de 3,50 m. de diámetro, cubierta de falsa cúpula y un corredor de 3 m. de longitud (3400-330 a.C.).
Otra de las zonas de interés es la del golfo de Morbihan, en los alrededores de Carnac, donde los enormes túmulos rectangulares, trapezoidales u ovoidales llegan a alcanzar 50 a 100 m de largo por 30 a 50 m de ancho y de 5 a 7 m. de altura. El túmulo de St Michel en Carnac, tiene encima una capilla con esta advocación y los ajuares de sus tumbas son espectaculares. En Locmariaquer hay que destacar el de Mané-er Hroeck, donde se encontraron 106 hachas pulimentadas, un anillo de serpentina y 49 cuentas de collar de piedra verde. La cerámica, en cambio, era escasa.
El dolmen del corredor de la isla de Gavrinis en Larmorbaden (Morbihan) es una de las joyas del arte megalítico, una auténtica síntesis de los temas grabados en los dólmenes bretones. El cairn no ha sido excavado. Veintitrés losas de las veintinueve que forman el monumento están totalmente decoradas. Algunos temas son comunes a otros dólmenes: cruces, signos en U, hachas pulimentadas, serpentiformes, ídolos en forma de escudo.
En Aquitania, también hay grandes túmulos comparables a los de Morbihan, como el de Bernet en Saint-Sauver-Médoc (Gironde), comienzos del IV milenio.
Si los dólmenes es prácticamente seguro que tienen una función funeraria, hay otro tipo de monumentos megalíticos, menhires, alineamientos, cromlechs de difícil datación e interpretación. Excepto en Bretaña, no parece que haya relación clara entre dólmenes y menhires. Los alineamientos de Carnac parecen tener una finalidad religiosa o ritual, quizás en relación con fenómenos de tipo astral. Lo mismo podríamos decir de los cromlechs, a cuyo alrededor se han encontrado restos de fuegos interpretados como rituales. Es de destacar el Cromlech de la isla de Er-Lannic (Morbihan) con dos círculos de piedras tangentes sumergidos en gran parte bajo el agua.
4.3. Las Islas Británicas
Presentan ambientes bioclimáticos muy diversos, pero sobre todo hay que destacar que el comienzo del Neolítico se manifiesta por la aparición simultánea del cultivo del cereal, la domesticación de animales y la cerámica. Asentamientos tan típicos del Neolítico antiguo, como el de Windmill Hill (2900 a.C. aunque puede ser más antiguo). Los análisis de polen parecen remontar el uso de cereales hasta cerca del 4000. Durante el período Atlántico, entre el 5500 y el 3000 a.C., el noroeste de Europa experimentó un óptimo climático. Pero las evidencias son escasas y los análisis de polen muestran todo lo más una posible intervención humana en el bosque desde el 4500 a.C. Hacia el 3500 a.C. se documentan pólenes de trigo y cebada y hacia el 2950 a.C. parece haber un retroceso de los cultivos y una regeneración del bosque.
Aparecen nuevas plantas cultivadas (trigo y cebada) y animales domésticos (buey, cerdo, ovejas/cabras) que se supone llegaron en barco desde el continente a lo largo del V milenio a.C. aunque no se sabe cómo. La economía neolítica ya está implantada en Shipea Hill (Cambs) hacia el 4300 a.C., en Broom Heath, en Norfolk, unas décadas después.
Hay también una clara evolución en la industria lítica respecto del Mesolítico, con puntas de flecha de retoque plano bifacial y hachas de piedra pulimentada que debieron ser necesarias para clarear el bosque y poder tener y cultivar pastos.
En cuanto a la cerámica, presenta tipos de uso doméstico y funerario. En Windmill Hill, la cerámica más antigua es de base redondeada, formas simples de ollas y cazuelas con el borde redondeado y a veces decoración incisa de líneas verticales o reticulados. En el Neolítico final es típica la cerámica acanalada (Grooved ware) y decorada con impresiones datada en 2900 a.C. En Irlanda se dan dos tipos de cerámica, con fondo convexo y con fondo plano.
En Wessex, dónde está situado el complejo de Windmill, se ha estudiado la fase anterior a la construcción de los "Long barrows", encontrándose estrechas relaciones entre las población mesolítica y los primeros campesinos. En Windmill Hill hay claras evidencias de actividad agrícola y pastoreo, especialmente trigo y en menor medida, cebada y frutos. Así mismo, debió de haber actividad minera así como debieron tener una gran importancia los recursos forestales. La población muestra una gran expansión de instalaciones entre el 4500-3000 y también una concentración en lugares muy concretos. Los recintos pueden ser cerrados total o parcialmente, por una o varias líneas de terraplén y foso y son de tendencia circular. Su distribución geográfica parece indicar la función de control de un territorio. La mayoría de estos recintos debieron empezar poco después del 4000, ocupándose intensamente hacia el 3000.
Los "long barrows" y los sepulcros de corredor son los monumentos funerarios. Los largos túmulos de tierra son muy numerosos en Inglaterra (250-300) y la mayoría están en Wessex. Suelen estar flanqueados por fosos y su tamaño varía de 22 a 135 m. de largo, pudiendo ser trapezoidales. A veces cubren variadas estructuras asociadas con las tumbas y alguna incluso no contenía ninguna. Un buen ejemplo es West Kennet long barrow del área de Avebury. No se pudo fechar su momento inicial pero contenía material de época campniforme. Las fechas de C14 de que se dispone para los long barrows van del 4200 al 3200 a.C.
En el Neolítico final, surgen los grandes monumentos ceremoniales, que pueden reducirse a tres tipos principales: los henges y recintos henge, los círculos de piedra y alineamientos, los grandes túmulos circulares como Silbury Hill. En general, no son monumentos aislados, sino que forman grandes conjuntos ceremoniales como el de círculos de piedra de Stonehenge.
En Escocia, en las islas Orcadas, está el pequeño asentamiento del Neolítico final de Skara Brae con la curiosa disposición de las casas y su sólida arquitectura de piedra, capaz de resistir los fuertes vientos que azotan a las islas del norte.
En Irlanda, el asentamiento con datación más antigua es el de Ballynagilly, situado en una suave colina de grava y arena. Estaba cubierto de turba, cuya explotación puso al descubierto la cerámica y el sílex. El lugar fue ocupado hasta el final del Neolítico y época del vaso campaniforme. En general hay pocos datos sobre lugares de habitación en comparación con la gran cantidad de túmulos funerarios localizados. Incluso en el de Knowth, en el valle del Boyne como los de Newgrange y Dowth, se han localizado restos domésticos, anteriores a las tumbas, fechados en 2092 a.C.
El gran desarrollo arquitectónico está en los túmulos funerarios que encierran sepulcros de corredor con cámaras circulares cubiertas por falsa cúpula , como es el caso de los grandes monumentos del valle del Boyne. Destacan entre todos los conjuntos de New Grange y de Knowth. Los paralelismos con el megalitismo de la Bretaña francesa son evidentes, así como sus manifiestas diferencias con el megalitismo de la vecina Gran Bretaña. Las losas grabadas y sus motivos son otro elemento de posible relación con el megalitismo atlántico francés e incluso con la Península Ibérica.
ATENCIÓN: lo que sigue es muy importante ya que el megalitismo suele caer con bastante frecuencia en los exámenes
5. El fenómeno megalítico: la primera arquitectura de la Prehistoria europea
El término megalítico, podría aplicarse genéricamente a las construcciones hechas con grandes bloques de piedra y podría referirse no sólo a Europa occidental, sino también a América del sur, India, Indonesia, Palestina, Egipto, Etiopía, norte de Africa o Cameroon. En esta ocasión, al hablar de megalitos, nos referimos a las primeras formas arquitectónicas de la prehistoria europea. Los tipos más antiguos fechados hasta ahora corresponden a tumbas colectivas neolíticas sobre todo en Portugal y Bretaña y en general en las costas atlánticas y del mar del norte.
Los monumentos megalíticos en un principio se relacionaron con unas creencias y arquitectura características, de origen Próximo Oriental y que se extendería a través del Mediterráneo hacia occidente. En realidad los fenómenos de difusión y sobre todo de interrelación, sólo parecen haber tenido un papel limitado a determinadas áreas geográficas. La presencia de construcciones megalíticas en diversos puntos del mundo y en épocas diferentes parecen explicarse como simples fenómenos de convergencia, más que como consecuencia de una difusión a partir de un origen único. Pero sobre todo, las dataciones de C14 pusieron de manifiesto que los dólmenes portugueses y bretones eran más antiguos que los mediterráneos occidentales y que, al menos en lo que a megalitismo se refiere, occidente parece haber sido el lugar de origen, de creación, del llamado fenómeno megalítico.
5.1. Encuadre cronológico y cultural
Desde un punto de vista arquitectónico, en el Egeo se pueden señalar algunas necrópolis como la de Kephala (isla de Kea) con sepulturas circulares de sillarejo para inhumaciones múltiples. Pero su datación hacia el 2800 a.C. indica una cronología muy posterior al megalitismo occidental. Lo mismo podría decirse de otros supuestos prototipos de las Cícladas, aún más tardíos o de Creta, fechables en el Minoico antiguo. En el caso de Malta, se dan fechas de 2800-2710 para el hipogeo de Ta Hagrat que corresponde a las primeras y extraordinarias construcciones de Templos megalíticos que tuvo su apogeo en 2500 a.C.
En Sicilia, los hipogeos de tipo colectivo pueden fecharse hacia el IV-III milenio a.C., lo mismo que los de Cerdeña.
En Francia, en la zona mediterránea, el fenómeno megalítico es posterior al atlántico, desde comienzos del III milenio, lo mismo que la costumbre funeraria de enterramientos múltiples en hipogeos o cuevas naturales. Lo mismo ocurre en la Península Ibérica, donde el megalitismo de Los Millares se sitúa a mediados del III milenio.
Todo parece indicar que el megalitismo más antiguo fue el portugués, dólmenes poligonales, sin o con corredor muy corto, construidos por las poblaciones locales de las zonas del Alentejo, fechados entre el 3100 y el 2900 a.C. y también el bretón como hemos visto.
3.2. Técnicas y tipología
Las sepulturas megalíticas generalmente estaban cubiertas por un túmulo de tierra o de piedra y pueden presentar plantas muy diversas según la región o época a que correspondan. El túmulo es un monumento de tierra o piedra (en cuyo caso se suele denominar con el término bretón de cairn), redondeado u ovalado, que recubre generalmente una o más sepulturas. Aparecieron a mediados del V milenio y a veces están cuidadosamente construidos y alcanzan grandes dimensiones como los de Carnac, de la Hougue Bie (in Jersey) o de West Kenneth (Gran Bretaña). En ocasiones hay túmulos de tierra (henges) que no corresponden a monumentos funerarios, sino a grandes campamentos o lugares de habitación o culto.
La cámara funeraria podía ser simple y estar precedida por un vestíbulo o corredor de acceso.
Dólmen es un término bretón que se utiliza para los monumentos que se asemejan a una sola mesa con un suelo enlosado y un acceso más o menos largo, pero también con sepulturas de corredor y con cámara circular o poligonal. Se construyeron cubiertos por un túmulo. El dolmen es una sepultura colectiva que se construyó con la finalidad de enterrar a los miembros de una familia o clan.
El dolmen simple está muy extendido por algunas regiones de Europa como Dinamarca, zona pirenaica (francesa y española) y zonas como Galicia (donde se llaman mámoas). Generalmente presenta una cámara una cámara cuadrangular, construida con orthostatos y cubierta con una sola losa plana, con un túmulo alrededor.
El dolmen de corredor es el tipo de sepultura colectiva megalítica más antiguo de los documentados hasta ahora en Francia (Barnenez, Kercado, Guendoc, Fontenay-le-Marmion, Bougon) y Portugal (Poço da Gateira, Gorginos). La cámara sepulcral es cuadrangular, poligonal o redondeada, y en este caso cubierta con falsa cúpula, y profundamente hundida dentro de un gran cairn construidos con paramentos escalonados, o semiexcavada en tierra como en los Millares. El acceso a la cámara se hace desde el exterior del túmulo por un corredor estrecho y bajo, construido con dos filas de orthostatos, grandes losas verticales, o con sillarejo. Hay numerosas variantes como los dólmenes con vestíbulo.
La galería cubierta es el tipo de sepultura megalítica conformado por dos filas de orthostatos paralelas limitadas por una losa transversal de cabecera en un extremo y en el otro la entrada formada por una losa perforada o por bloques formando una entrada. El conjunto generalmente está cubierto con losas horizontales pudiendo estar también enlosado el suelo. La anchura puede ser de unos 2 metros y su altura algo menor. Un buen ejemplo de galería cubierta es la "Cueva de Menga" (Antequera). En Bretaña las galerías cubiertas pueden estar construidas al nivel del suelo ocupando el centro de un túmulo alargado y sus dimensiones no pueden compararse con las de los grandes cairns que cubren los dólmenes de corredor. En algunos casos ofrecen representaciones artísticas; hachas enmangadas, enigmáticas "paletees à manche", esquemáticos ídolos megalíticos evocados por dos senos asociados a un collar.
Los cofres o cistas son pequeñas cámaras funerarias cuyo acceso es por arriba. Formadas por losas verticales de poca altura y bien ajustadas por medio de ranuras. Es un tipo tardío dentro de los megalistos. Se usó en la Edad del Bronce para sepulturas individuales como las del grupo de los túmulos armoricanos.
Los menhires , que no son propiamente monumentos funerarios aislados, sino dispuestos en círculo o alineados. Su significado y función es muy distinto y hay que relacionarlo con lugares de culto a veces no estrictamente funerario.
La palabra menhir se utiliza para designar un monumento megalítico formado por un solo bloque de piedra, generalmente alargado, en bruto o parcialmente regularizado, clavado en el suelo y sujeto con calces a veces muy profundos. Está particularmente extendido por Bretaña. Es difícil saber si su distribución actual es resultado de la elección de los constructores o el resultado de la desaparición de muchos otros. Por ello, su relación con su localización geográfica y su relación con otros monumentos megalíticos es hipotética. Se cree que son neolíticos aunque algunos han podido ser erigidos en las edades del Bronce o Hierro, incluso en épocas más recientes.
Los alineamientos son series de menhires separados por unos metros entre sí y dispuestos generalmente en varias líneas paralelas. En Bretaña se conservan un centenar de este tipo. Los más espectaculares son los de Ménec y Kermario en Carnac, cada uno con más de 1000 monolitos dispuestos en 10 u 11 hileras. La mayoría de los alineamientos han sido objeto de destrucción y es posible que no sean más que supervivientes de este tipo de estructuras más amplias y complejas. Los menhires se atribuyen al Neolítico y Calcolítico, y algunos autores piensan que han debido jugar un papel en las observaciones astronómicas.
Cromlech es un término galo para designar un círculo formado por los soportes que delimitaban el túmulo de una cámara dolménica. En francés se utiliza para designar un conjunto de menhires formando figuras cerradas aproximadamente geométricas aunque también se use el término "recinto megalítico". El más conocido en Francia es el del islote de Er-Lannic en Razón. La disposición compleja de estos megalitos hace presentir una organización general en el seno de verdaderos centros megalíticos.
5.3. Significado y arte
Al megalitismo de Europa occidental, al principio se le atribuyó un origen mediterráneo pero las dataciones han puesto de manifiesto la gran antigüedad (med. V milenio) de varias sepulturas megalíticas de Bretaña y portugal.
Un aspecto interesante es el de la organización y estructura social propia de los grupos prehistóricos capaces de construir conjuntos tan monumentales, así como su valor simbólico y religioso, junto al papel funerario, que parece ser el primordial , está el de los "santuarios" o lugares sagrados, posiblemente centros de culto. En lo que se refiere, actualmente se tiende a valorar algo menos el carácter de gran obra monumental, que revelaría una estructura social muy jerarquizada, destacándose en cambio su carácter colectivo, de linaje familiar o de grupo, y en algunos casos se ha destacado la importancia de estos monumentos como expresión de afirmación en un territorio de vinculación al mismo por parte de un grupo. Este carácter de territorialidad es significativo si se tiene en cuenta que el megalitismo surge en una zona de Europa occidental con la primera implantación de las formas de vida neolíticas.
Relacionadas con el contenido de esta forma de expresión religiosa, están las manifestaciones de un arte particular realizado con diversas técnicas: escultura, grabado, piqueteado y pintura (Galicia, Portugal). Unas veces es figurativo más o menos estilizado pero sobre todo esquemático y geométrico. El tema del arte se trata más extensamente en el tema 26.
NOTA: Este resumen está hecho siguiendo las unidades didácticas. Para el estudio del megalitismo, recomiendo usar el tema específico de la página no oficial dedicado al megalitismo.