TEMA VIII. EL PALEOLÍTICO INFERIOR. CONCEPTOS GENERALES. PRIMEROS ESTADIOS DE LA CULTURA HUMANA. ÁFRICA Y ASIA.
1. GENERALIDADES
Las culturas englobadas bajo el término de Paleolítico Inferior, abarcan desde las apenas esbozadas piezas de la Pebble Cultura, hasta los elaborados bifaces del Achelense.
Este periodo está ocupado por los Australopithecus (que no se sabe con certeza si fueron autores de industria alguna), Homo habilis y Homo erectus.
2. LAS PRIMERAS INDUSTRIAS
La invención de los primeros útiles es un hito importantísimo en el desarrollo físico y psíquico de los homínidos. Las técnicas utilizadas y la función dada a estos objetos están muy relacionados con las actividades sociales y culturales. Las primeras evidencias de útiles se han encontrado en Etiopía.
La existencia de útiles retocados es una prueba evidente de la presencia humana ya que no existe ningún animal, ni siquiera los simios, capaz de tallar un chopper así como de transmitir este conocimiento tecnológico a su descendencia. Estos útiles generalmente están bien conservados, en cualquier caso mejor que los restos esqueléticos, y nos proporcionan información sobre su tecnología y su posible uso.
¿Que es un útil? Es un objeto transformado por el Hombre para posteriormente ser utilizado. La palabra transformación es de gran importancia ya que algunos animales utilizan objetos; los chimpancés usan ramas para sacar a las termitas de sus nidos, algunos utilizan ramas o piedras para romper nueces, los quebrantahuesos lanzan piedras encima de los huevos para comérselos, etc., pero ninguno transforma la materia prima. La transformación de la misma confiere al útil un valor social.
3. EL PALEOLÍTICO INFERIOR EN ÁFRICA
Asociados a algunos restos de homínidos muy antiguos se han encontrado útiles no manufacturados que sin duda pudieron haber sido empleados por nuestros antepasados. Pero la primera constancia de herramientas elaboradas procede de Hadar (Etiopía, hace 2,6 m.a.). Se trata de pequeños núcleos de basalto, cuarcita, andesita, etc. con unos levantamientos toscos que pueden estar localizados en una o en ambas caras; en algunos casos se han encontrado núcleos de los que se extrajeron lascas muy groseras. En otras estaciones (p.e. Valle del río Omo, Etiopía), donde la materia prima es escasa, los homínidos simplemente rompieron pequeños cantos rodados, obteniendo numerosos fragmentos con aristas cortantes. La cronología para estos útiles realizados en cuarzo oscila entre 2,3 y 2 m.a. Por tanto, hace unos 2,6 m.a. se generalizó este proceso tecnológico. Es posible que los autores de estas industrias fueran los australopitecos, pero hoy por hoy no se puede confirmar.
4. EL OLDUVAYENSE O PEBBLE CULTURE
En la garganta de Olduvai (Tanzania), se han encontrado una serie de estratos (o beds), cuya sedimentación abarca entre 1,8 y 500.000 años. El Bed I estuvo frecuentado por Australopithecus robustus y Homo habilis. En varios niveles del Bed I, se han encontrado útiles olduvayenses.
El Olduvayense, incluido en el término genérico de Pebble Culture, se ha definido a partir de este primer nivel o Bed I de Olduvai y Melka Kunturé (Etiopía), por la presencia de útiles tallados sobre cantos rodados; se trata de los llamados choppers (o canto tallado unidireccionalmente), realizados con uno o más levantamientos sobre una cara del canto, o bien los chopping tools (o canto tallado bidireccionalmente), artefactos algo más elaborados que presentan un filo sinuoso obtenido por percusión directa sobre las dos caras con una antigüedad entre 1,8 Y 1,6 m.a. Generalmente el filo se sitúa sobre uno de los ejes mayores pero también puede localizarse en cualquier punto del borde de la pieza. Los choppers olduvayenses tienen un ángulo de corte que oscila entre 80º y 100º, mientras que los achelenses lo reducen entre 70º y 80º. En esta fase inicial no existía un proceso de selección de un tipo de materia prima u otro, simplemente se cogía el canto que era más accesible y una vez transformado se utilizaba con diversos fines: cortar, machacar, golpear, etc. La gran variedad de formas, ángulos de corte y peso de estas primeras industrias, nos indican que debieron de ser utilizados para actividades muy diversas.
Aparte de estos útiles, se han encontrado unos útiles muy parecidos a las "raederas", talladas sobre cantos y cuya función por el momento desconocemos. También se han encontrado otros elementos como son los poliedros y las lascas sin retoque que sin duda fueron utilizados como herramientas, así como una especie de protobifaces que serían los predecesores de los que van a aparecer en el Achelense.
El hallazgo de un cráneo de Australopithecus robustus mezclado con las industrias olduvayenses, llevó a pensar que el autor de estos artefactos fuera el australopitécido. Sin embargo, todos los investigadores reservan actualmente la autoría de las industrias al Homo habilis.
Además de en el África Oriental (Kenia, Tanzania y Etiopía), también se han encontrado estas industrias en el Magreb. En general, la Pebble Culture africana se puede datar entre 1,8 y 1,4 m.a.
En cuanto al hábitat y modos de vida del Homo habilis, se pueden diferenciar dos tipos de hábitat, los yacimientos de despiece, donde existen pocos útiles casi siempre asociados a un animal de gran tamaño o a varios de menores proporciones, y las estaciones de habitación propiamente dichas, en las que tanto los útiles como los restos óseos se hallan dispersos sobre un suelo de habitación. También existen una serie de zonas situadas a orillas de los ríos, donde la acumulación de utillaje lítico se debe, sin duda, a la erosión y, por tanto, se encuentran en posición secundaria.
Con el Homo habilis aparecen las primeras estructuras de habitación, compuestas por una acumulación circular de piedras sobre las que posiblemente se situaría una estructura de ramas formando una rudimentaria cabaña o bien simplemente se utilizaría el murete de piedras a modo de paravientos.
En cuanto a modos de subsistencia, debemos pensar que, aunque conocieran el empleo de algunos artefactos con los que cazar, también se alimentarían de carroña como complemento de una dieta vegetariana a base de tubérculos, bayas y raíces.
5. EL ACHELENSE
Con la aparición del Homo erectus, nos llega la gran cultura característica del Paleolítico Inferior: el Achelense.
Hasta este momento (1,3 m.a. en África), la historia de nuestros antepasados se desarrolló únicamente en África, pero a partir de ahí, surgió el gran conquistador del viejo mundo, el Homo erectus, que tuvo que adaptarse a medios totalmente dispares, afrontando situaciones que sin duda pusieron a prueba su adaptabilidad tanto a medios hostiles como a otros más agradables.
La historia del Homo erectus (Homo antecessor y Homo heidelbergensis) tuvo lugar en Europa durante el Mindel y Riss y los interglaciares Mindel - Riss y Riss - Würm, (1,3 m.a. a 100.000). A pesar del descenso marino durante las glaciaciones, siempre hubo unos brazos muy profundos que separaban el continente africano del europeo. Cabe suponer que los primeros hombres llegarían a Europa a través del istmo de los Dardanelos. Esta emigración no fue notable en sí, ya que el Homo erectus, un carroñero y cazador más, llegó a Europa al mismo tiempo que el león, el lobo o la hiena.
A pesar de su desarrollo durante dos pleniglaciares, hay que suponer que las regiones más septentrionales, cubiertas por el casquete polar, fueron evitadas limitándose su acceso a estas zonas durante los interglaciares, en los que sin duda el clima no era tan riguroso. En el continente africano, los períodos glaciares se tradujeron en períodos pluviales produciéndose entonces un avance de las zonas arbóreas frente a la sabana. En Europa y Asia las zonas meridionales mucho más privilegiadas en cuanto a clima, también se vieron favorecidas por un aumento del componente arbóreo. En las áreas cercanas a los glaciares el paisaje estaba compuesto por estepa y tundra. La influencia de las glaciaciones también se hizo notar entre la fauna, existiendo dentro de una misma área especies adaptadas a clima frío y otras de clima cálido.
Los autores de la industria achelense reciben diferentes denominaciones según las zonas en las que se han hallado sus restos; sin embargo actualmente todos se engloban bajo el nombre genérico de Homo erectus, utilizándose el patronímico para diferenciar modificaciones o adaptaciones regionales. De esta forma a los Homo erectus hallados en China se les llama Sinanthropus, a los del Norte de Africa se les conoce como Atlanthropus, a los encontrados en Indonesia se les agrupa bajo el nombre de Pitecanthropus y a los últimos especímenes más evolucionados de Europa se les denomina anteneandertales.
5.1. El fuego y la organización del espacio
Si la gran invención del estadio anterior había sido el descubrimiento del útil de piedra, una de las novedades introducidas por el Hombre, durante el achelense fue la domesticación del fuego. El hombre que en un principio lo temía como una fuerza hostil, consiguió capturarlo, conservarlo y reproducirlo. Se sirvió de él para calentarse, para asar los alimentos y lo convirtió en el "hogar" centro de la vida social y un elemento controlado e integrado en el universo humano. Con el fuego aparecen los primeros campamentos organizados, al aire libre o en cuevas. Éstos son el origen de un verdadero cambio psicológico de la humanidad y también de un rápido desarrollo de las estructuras sociales. Alrededor del hogar, en las largas noches de invierno los cazadores relatan sus hazañas, prevén la caza del día siguiente, evocan recuerdos lejanos de algunos héroes fabulosos y de esta forma refuerzan los lazos que unen a la familia y al clan. En los lugares en los que se han encontrado restos de hogares, también se han hallado huesos quemados. El fuego se realizaba a la entrada de las cuevas, donde se han encontrado además, testos de muretes y cercos de piedra que sin duda sirvieron como protección contra el viento. Si pensamos que el H. erectus vivía de la caza, debemos pensar también que sería nómada; es por esto que los lugares en los que se han encontrado hogares no deben de ser interpretados como campamentos base sino como lugares en los que pasaban breves espacios de tiempo. Los restos de hogares más antiguos datan de entre 500.000 y 400.000 años. Últimamente se han podido datar evidencias de la utilización del fuego por el hombre hace 1,4 a 1,5 m.a. en África y 1,2 a 1,8 m.a. en Europa.
Durante este período los lugares de habitación se sitúan bien al aire libre o en abrigos y cuevas. En las zonas tropicales, donde el clima era bastante agradable y dada la inexistencia de cuevas o abrigos en la extensa sabana, los hábitats fueron sin duda al aire libre, en las orillas de ríos y lagos como queda demostrado en los yacimientos de África Oriental, entre otros. Sin embargo, cuando las condiciones geológicas del terreno lo permitían, también vivían en cuevas. En las zonas más septentrionales existe una mayor proporción de lugares de habitación en abrigos, lo que no significa que durante los períodos interglaciares no se realizaran campamentos al aire libre. Esta escasez de estaciones podría deberse a la ausencia de depósitos interglaciares arrastrados a sus vez por las siguientes glaciaciones. Al igual que ocurría en el período precedente ahora también existen lugares de caza específicos en los que además los restos de uno o más grandes animales, se han encontrado los útiles empleados para su caza y despiece como puede ser el caso del cazadero de Ambrona y Torralba en la provincia de Soria, actualmente cuestionado y considerado como un lugar de carroñeo. En algunas estaciones al aire libre, se han localizado estructuras complejas formando cabañas en las que se han diferenciado distintas áreas, ya fueran para tallar, "cocinar" o para descansar.
5.2. Útiles achelenses
Los útiles achelenses son más variados, siendo los más característicos las hachas de mano (bifaces), hendedores y otro denominado "bola".
Las hachas de mano son muy abundantes en los depósitos paleolíticos. Generalmente se las conoce como bifaces ya que el filo cortante está realizado mediante la talla total o parcial de ambas caras de un canto o núcleo. En África el soporte para realizar los bifaces fueron los cantos rodados, con un retoque similar al que se observa sobre los chopping tools. Lo que los diferencia principalmente de estos primitivos útiles es la simetría axial. Algunos bifaces pequeños o estrechos se realizaron sobre grandes lascas. Este tipo de útiles pudieron haberse usado a mano o enmangados y con una doble utilidad como herramienta y como arma.
El hendedor es uno de los útiles más característicos del Achelense africano aunque también se han encontrado en otros continentes: Europa y Asia. Se trata de una lasca ancha y espesa, tallada de tal forma que consigue un filo cortante en la extremidad distal sin estar retocada. La mayoría de los hendedores presenta el filo roto, lo que demuestra su fragilidad como útil. Sin duda se utilizó a modo de gran cuchillo para cortar partes blandas de sus presas.
La "bola" (en inglés bola) como tercer útil más característico del Achelense es un poliedro tallado y golpeado hasta conseguir una esfera pétrea casi perfecta. No se conoce exactamente su empleo, aunque se ha especulado con la posibilidad de que fueran utilizados como las boleadoras argentinas, salvando el tamaño, aunque su abundante presencia en los yacimientos significa que tuvo una determinada función en la vida doméstica.
Junto a estas características herramientas también aparecen pequeños útiles tallados sobre lascas, como raederas, perforadores y cuchillos.
6. EL PALEOLÍTICO INFERIOR EN ASIA
6.1. El Próximo y Medio Oriente
El Próximo y Medio Oriente asiático corresponde a la región que se extiende desde el Mediterráneo hasta la frontera irano-paquistaní y desde el Cáucaso hasta el Océano Indico. En esta zona no se conocen restos del Paleolítico Arcaico, y parece que el Homo erectus fue el primer homínido que llegó a Asia. Dentro del complejo de las industrias achelenses se han diferenciado una facies costera (más moderna) y una facies "graben", ligeramente más antigua. Durante el Achelense antiguo, el utillaje está compuesto sobre todo por chopping tools, útiles sobre lasca y bifaces de gran tamaño y filos sinuosos. En la facies costera, el Achelense es ligeramente más reciente y a pesar de la escasez del repertorio industrial se diferencia del anterior por la presencia de grandes lascas con plano de percusión lateral y bifaces anchos de tipo hendedor.
Durante el Achelense Medio los yacimientos son menos escasos y más ricos en las zonas costeras en detrimento de las mesetas interiores. Este período, situado cronológicamente entre 850.000 y 450.000 años aproximadamente, presenta una clara mejoría de las técnicas de talla y un significativo aumento de los productos realizados con técnica levallois. Se siguen diferenciando las dos facies que hemos descrito antes. Los choppers apenas están representados, destacando los útiles sobre lasca, los bifaces ovales o lanceolados y algunos triedros y hendedores. La facies costera presenta unas características parecidas, diferenciándose los bifaces que son más cortos y de formas redondeadas. También hay una amplia presencia de productos de talla que usan la técnica levallois, algunos quemados, lo que implica la utilización del fuego.
Con el Achelense reciente, se producen nuevos cambios, ocupándose prácticamente todo el territorio, no sólo la costa y los valles fluviales, sino también las llanuras desérticas del interior. Las industrias se diferencian por un auge de la talla levallois. Los bifaces se retocan en todo su contorno y en ambas caras, siendo de menor tamaño, con los bordes simétricos y los filos regularizados.
Por último se ha diferenciado un Achelense reciente evolucionado que marca el final de este episodio con una reducción significativa del tamaño de las industrias donde los bifaces apenas alcanzan los 10 cm. de longitud.
6.2. El subcontinente indio
El Paleolítico indio posee una evolución cultural similar a la de Europa con las tres subdivisiones clásicas, aunque su cronología por el momento no es muy fiable.
En este área geográfica la principal cultura se engloba bajo el término Soaniense. De esta forma existe un Presoaniense con una cronología aproximada del Mindel, con un complejo a base de lascas muy rodadas, probablemente de carácter natural sin una acción antrópica evidente. El Soaniense antiguo, localizado en la terraza más alta se paraleliza con el interglaciar Mindel-Riss y se caracteriza por los cantos trabajados: choppers y chopping toois, núcleos y grandes lascas. Dentro del Soaniense reciente, con una cronología del Riss y Riss - Würm, se han diferenciado dos estadios. En el primero de ellos los cantos trabajados son mucho menos abundantes, aumentando significativamente los núcleos de tipo musteriense y Levallois. En el segundo desaparecen los cantos trabajados, y predominan los núcleos Levallois junto con Iascas y hojas Levallois retocadas.
6.3. El sureste asiático
El descenso del nivel de los mares como consecuencia de las grandes glaciaciones pleistocenas, transformó el marco geográfico del sureste asiático, de tal forma que las tierras emergidas unían las islas de Bali, Sumatra, Borneo y Palawan a la Península Indochina formando un subcontinente llamado "Sunda". Esto permitió a nuestros antepasados llegar a Java a pie. Los restos Homo erectus (Pitecanthropus) encontrados en la zona se pueden datar entre 900.000 y 700.000 años de antigüedad. Por desgracia, no se ha encontrado hasta el momento ninguna asociación con industrias, lo que provoca una cierta incertidumbre cronológica, entre otras razones por la escasez de yacimientos con secuencias estratigráficas completas y también por las nula evolución de las industrias. Algunos autores han intentado explicar esta situación basándose en la existencia del bambú, cuyas características permitían la confección de útiles eficaces, pero que no han llegado hasta nosotros.
Los complejos industriales del Pleistoceno Inferior de esta zona poseen una gran complejidad en cuanto a su denominación ya que en cada área se las reconoce con el nombre local. Todos ellos poseen unas características industriales más o menos similares dependiendo de la materia prima utilizada. Se trata de choppers, chopping tools, protobifaces y numerosas lascas más o menos retocadas que podrían tener una cronología entre 900.000 y 600.000 años, aunque algunas podrían ser mucho más recientes.
6.4. El Paleolítico Inferior en China
La presencia del Homo erectus en China (sinántropos), está perfectamente atestiguada con varios yacimientos que abarcan hasta una antigüedad de 800.000 años. La existencia de niveles cenicientos y sobre todo de hogares nos indican que el sinántropo utilizaba el fuego. El utillaje está compuesto por numerosas lascas de aspecto clactoniense, algunos choppers y chopping tools, así como bolas y piezas con retoque bifacial. La materia prima utilizada para los útiles sobre lasca es fundamentalmente el cuarzo, mientras que para los cantos trabajados se empleó un gres de grano muy fino. Algunos útiles también fueron tallados sobre sílex y cristal de roca. No se aprecia una evolución industrial clara a lo largo del tiempo.
6.5. El Paleolítico Inferior en el Japón
La llegada del primer hombre al Japón es todavía hoy muy imprecisa, pudiendo ser muy antigua, ya que durante las regresiones marinas de tiempos glaciares, el archipiélago nipón estaba unido al continente asiático. Las industrias de este paleolítico antiguo están compuestas fundamentalmente por cantos trabajados: choppers y chopping tools, lascas y algunos bifaces bien tallados. Este primer estadio cultural alcanza hasta tiempos relativamente recientes (20.000 años).